El niño sobreprotegido, las consecuencias de la sobreprotección

0

El niño sobreprotegido es un niño al que se le «quiere» tanto tanto que se le impide ser quién es y desarrollar las habilidades necesarias para desenvolverse sin miedo, con soltura, autoestima y seguridad en sí mismo. Un niño al que se le aísla cualquier tipo de peligro potencial, real o imaginario. El niño sobreprotegido es un tipo de niño cada vez más frecuente en nuestra sociedad debido a la combinación de diferentes factores que inciden en nuestra forma de educar.

En las próximas líneas hablaremos también de ello, porque son muchos los factores que nos están transformando cada día más en esos padres sobreprotectores que piden los deberes por whatsapp, se hacen cargo de las responsabilidades que sus hijos deberían aprender o de los que les evitan cualquier tipo de contratiempo, decepción o frustración. De esos que ponen tantos salvavidas a sus hijos que finalmente éstos acaban sin aprender a nadar.

Y es que hoy volvemos a hablar de la sobreprotección, qué es, qué consecuencias tiene en nuestros hijos, cuáles son sus causas y qué podemos hacer para evitar adoptar este estilo educativo. Porque nos guste o no admitirlo esta forma de educar es una tendencia demasiado frecuente entre muchos de nosotros, papás y mamás. Y yo misma puedo incluirme, porque admito haber tenido esta forma errónea de criar a mis hijos en alguna que otra ocasión.

Luchar contra mis propios miedos y temores no siempre ha sido fácil, pero solo siendo realmente consciente del daño que causa la sobreprotección soy capaz de permitir que mis hijos cometan sus propios errores, se caigan, se frustren y decepcionen.

Solo sabiendo lo mal que lo pasa un niño sobreprotegido al crecer puedo saber que – aunque me sienta mala madre – por cada caída, fracaso, decepción o problema que deben asumir mis hijos como propios (porque suyos son) … éstos son solo un paso más que les acerca a la madurez, autonomía e independencia. Objetivo principal que deberíamos pretender como padres y educadores.

Pero veamos qué significa exactamente lo que queremos decir cuando hablamos de sobreprotección.

¿Qué es la sobreprotección?

La sobreprotección se deriva de un estilo educativo que, con las mejores intenciones del mundo, causa más mal del que intenta evitar. 

Sobreproteger incluye cualquiera de estas conductas que tenemos como padres o cuidadores:

  • hacer por nuestros hijos todo aquello que ya podrían hacer por sí mismos, con más o menos dificultad. Vestirse, ducharse, hacer la cama, preparar su mochila, hacer los deberes, …
  • Impedir que nuestros hijos tengan que hacer frente a las dificultades que la vida nos depara evitando que se lleven un disgusto, tengan desengaños o sufran decepciones.
  • Prohibirles que hagan determinadas cosas por miedo a que se ensucien, se caigan o incluso porque puedan tardar demasiado hacerlas.
  • Responsabilizarnos de las consecuencias de los actos de nuestros hijos. Por ejemplo pedir sus deberes por whatsapp cuando se han olvidado de anotarlos o de coger los libros que necesitan para hacer sus tareas.
  • No recriminarles un mal comportamiento y hacer como si no pasara nada.
  • Estar todo el día resolviendo sus problemas.
  • Agobiarles con constantes explicaciones sobre los riesgos que corren.
  • No permitir que jueguen al aire libre, a su libre albedrío descubriendo por sí mismos si se pueden caer, ensuciar o dañar. En este link te explico por qué los niños necesitan saltar, brincar, caerse y ensuciarse para aprender.
  • Estar pendiente de todo lo que hacen o dejan de hacer, con quienes están y cómo se relacionan.
  • Ayudarles antes de que ellos lo pidan.
  • En resumen cualquier tipo de comportamiento que limite las oportunidades de aprendizaje, crecimiento y desarrollo integral de la personalidad de nuestros hijos.

El niño sobreprotegido

Como consecuencia de este estilo de crianza el desarrollo integral de los niños se ve comprometido. ¿Cómo? Dando resultado niños inseguros, temerosos, vagos, poco crativos, … pero mejor veámoslo punto por punto.

A mí me gustan las listas para poder hacerme una idea más completa, de modo que podremos observar cómo un niño sobreprotegido

  • tendrá menos oportunidades de desarrollar todo su potencial como persona. La sobreprotección es limitante en todos los sentidos.
  • Presentará más propensión a desarrollar una baja autoestima y un bajo autoconcepto. La sobreprotección genera sentimientos de poca valía personal, desconfianza en uno mismo y en sus propias capacidades y habilidades.
  • Mostrará más dificultades para tomar decisiones por él mismo, se sentirá inseguro y ansioso ante cualquier situación a la que deba responder sin ayuda, debido a que siempre ha habido alguien a su lado  que  hacía o decidía por él.
  • Manifestará mayor tendencia al egocentrismo, a la manipulación y a esperar a que los demás le sirvan, le hagan o le resuelvan la papeleta.
  • Exhibirá menos habilidades sociales porque la sobreprotección con la que ha sido cuidado le ha impedido aprenderlas y ponerlas en marcha.
  • Desarrollará con más probabilidad más miedos ya que la sobreprotección con la que ha crecido le ha infundado un gran temor a vivir sobre todo cuando sus padres o cuidadores habituales no están.
  • Tendrá más probabilidades de volverse dependiente de terceras personas y a sus comentarios debido a que la #sobreprotección limitó su autonomía y su iniciativa personal
  • Presentará mayor probabilidad de sufrir problemas de salud mental como depresión, ansiedad o trastornos de la conducta alimentaria.

Y así podría continuar con más consecuencias de la sobreprotección porque aunque no lo creas un niño sobreprotegido también es un niño menos creativo e imaginativo, con menos capacidad de esfuerzo, menos cooperativo y con tendencia a pasar de todo.

¿Por qué sobreprotegemos? ¿Qué nos convierte en padres sobreprotectores?

No hay una sola respuesta a esta cuestión porque normalmente es una suma de muchos factores entre los que se incluyen sociales, personales y emocionales.

Por ejemplo, el tipo de sociedad en el que vivimos. Más visible en las grades ciudades en la que cada vez se tiende a vivir más encerrados en casa por miedo a que nos ocurra algo fuera de ella. Demasiados coches, ruidos, noticias de robos, reyertas, … junto con pocos parques y lugares al aire libre donde los niños puedan salir a correr, saltar, brincar y deshogarse influyen poderosamente en un estilo de crianza sobreprotector.

Otro factor que influye poderosamente es el retraso de la maternidad. Mamás y papás cada vez más mayores y con menos hijos tiene como consecuencia que nos volquemos en la crianza de ese hijo único, o como máximo en dos pequeños que ocupan todo nuestra atención, cuidados y . Recordemos que el número medio de hijos en España es de 1,31 (Fuente: España en cifras 2019, INE)

Estrechamente relacionado con el punto anterior está el hecho de los problemas de fertilidad consecuencia del retraso de la maternidad. Algo que sin duda hará que la llegada de ese bebé tan deseado, fruto de largos procesos médicos o de adopciones internacionales, se convierta en el centro de nuestra vidas y deseemos protegerle a toda costa de cualquier eventualidad.

El siguiente factor que incide en la forma de crianza sobreprotectora es, sin duda alguna, haber vivido alguna experiencia desagradable o traumática en la propia infancia o con nuestro propio hijo. Algo que nos empuja a tender a evitar cualquier situación que pueda suponer un riesgo o peligro real, potencial o imaginario. Pero no solo eso, también es muy probable que tendamos a evitar cualquier disgusto o contratiempo que pudiera causarle algún tipo de «daño» emocional.

Qué podemos hacer

Como ves, son muchos los factores que pueden llevarnos a usar un estilo parental sobreprotector, por lo que es fácil que caigamos en este error de crianza. Lo bueno es que podemos ir corrigiendo nuestra forma de educar a nuestros hijos. Un modo de hacerlo es hablar con otros padres y madres, con la escuela, con familiares y por supuesto con profesionales de la infancia.

Para que puedas profundizar más en este tema te recomiendo la lectura de este libro de Ediciones Porámide perteneciente a la colección Psicocuentos. Unos libros que nos ayudan a educar mejor a nuestros hijos ya que tratan diferentes temáticas relacionadas con la crianza y con la salud mental de los niños.

En breve podréis encontrar la reseña completa en el blog, pero considerando que la sobreprotección está causando profundos problemas en nuestros hijos os invito a adquirirlo y a investigar más sobre esta cuestión. Para ello os dejo también algunos de mis artículos publicados aquí y en otros medios.

Protección sí, sobreprotección no. Post en el blog Mamá Psicóloga Infantil.

10 características de los padres sobreprotectores. Publicado en Mamá Psicóloga Infantil

14 consecuencias de educar con sobreprotección. Otro artículo más en el blog.

Ni muy muy, ni tan tan. Articulo para el periódico La Reforma

La crianza sobreprotectora, un artículo publicado en BabyRadio

Madres panda: la moda de Silicon Valley para criar niños con éxito. Artículo de El País en el que doy mi opinión sobre algunos estilos de crianza.


Recuerda compartir en tus redes sociales si este post te ha parecido interesante o de utilidad, es posible que otros papás y mamás necesiten un poco de orientación en este sentido, de modo que si lo compartes me ayudarás a que pueda llegar a ellos. Pero antes de irte te dejo con los últimos artículos publicados en la sección Escuela de padres, quizás alguno de ellos sea también de tu interés y decidas quedarte un poco más conmigo. Si es así te agradezco tu tiempo y confianza.

Este blog utiliza cookies para mejorar tu experiencia de navegación.Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Acepto Leer más