Cuando el silencio en pareja no significa que el conflicto se ha resuelto
Entre dejar de pelear y resolver lo que pasa hay un espacio muy grande. Muchas parejas se han instalado ahí: sin portazos, sin gritos, pero también sin conversaciones reales. A ese patrón se le llama pasivo-agresividad en pareja. Y los hijos lo perciben aunque nadie les haya dicho nada.







