Hiperpaternidad

Tenía muchas ganas de leer el conocido libro de Eva Millet «Hiperpaternidad» y, casualidades de la vida, me llegó de las manos de la propia autora, a quien aprovecho desde aquí para darle las gracias de nuevo. Y se las doy por muchos motivos, por ejemplo porque gracias a ella he tenido la oportunidad de conocer algunos estudios y autores que desconocía, pero también porque todo lo que en su libro recoge avala lo que desde hace tiempo muchos profesionales llevamos advirtiendo: la sobreprotección a la que tenemos sometidos a nuestros hijos o la permisividad con la que les tratamos va totalmente en su contra. No nos cansaremos de decirlo y está bien que obras como ésta pongan al alcance de padres y madres los estudios en los que nos basamos psicólogos, pedagogos, profesores, y otros profesionales que trabajamos en el ámbito de la infancia, adolescencia.

Y es que, como dice Cristina Gutiérrez Lestón, pedagoga y directora de La Granja ability training center sobreproteger es desproteger.

Quienes me conocéis sabréis que no podría estar más de acuerdo con esta afirmación. Lo he comentado en muchas ocasiones en este foro o en otros en los que he podido dar mi opinión personal o profesional. Y es que sobre la sobreprotección y la permisividad, pero sobre todo sobre la sobreprotección y sus consecuencias, he hablado ampliamente en este blog a lo largo de los casi diez años que llevo escribiendo en él. Dejo al final de este post algunos enlaces que considero pueden ser de interés por si todavía no has tenido la oportunidad de leerlos. Pero volvamos de nuevo al libro «Hiperpaternidad» y los motivos por los que te propongo su lectura.

Por qué te recomiendo «Hiperpaternidad»

Empiezo diciéndote que «Hiperpaternidad» ha superado cualquier expectativa que pudiera tener. Y te explico porque a continuación. Pero primero permíteme que te explique un poco la estructura que sigue.

Estructura de la obra

El libro se estructura en dos partes.

En la primera, la autora nos pone en contexto a través de una pregunta muy pertinente ¿cómo hemos llegado a este punto? ¿Cómo hemos pasado de tener hijos como si fueran muebles a los que no hacer ningún caso a dioses a los que adorar en un altar? ¿Qué cambios ha experimentado la sociedad? ¿Qué nos ha sucedido y por qué actuamos así? Preguntas que ya de por sí invitan a la reflexión. Yo te sugiero que te las formules ahora que me estás leyendo y pienses en ello.

Pero sigamos.

En esta primera parte descubrimos las características de la hiperpaternidad y los diferentes tipos de ejercerla. También veremos cómo impacta en los más pequeños esta forma de ser criados y educados. De qué manera les afecta a nivel emocional y psicológico no disponer de tiempo libre para aburrirse o el exceso de indulgencia con la que algunos crecen.

Antes de iniciar la segunda parte del libro la autora nos propone realizar un pequeño test para saber si somos o no hiperpadres o hipermadres. Algo que resulta muy interesante ni que sea para pensar sobre cómo estamos actuando delante de determinadas cuestiones relacionadas con nuestros hijos. Treinta preguntas muy acertadas y que aplaudo con sinceridad.

La segunda parte del libro nos invita a relajarnos. A practicar el «Underparenting» o lo que es lo mismo a hacer menos caso a nuestras criaturas. Y parte de hacerles caso pasa por darle importancia a cuestiones como:

  • El derecho de cualquier niño a jugar a su libre albedrío sin intromisión de sus padres.
  • A jugar en la calle,
  • A estar en contacto con la naturaleza.
  • El derecho a experimentar frustración, a que les digan que no y a aprender a demorar la gratificación.
  • A que participen en las tareas domésticas y se sientan parte de la familia asumiendo que esas cuestiones también son responsabilidad suya.

Por qué deberías leer «Hiperpaternidad, del modelo mueble al modelo altar. Consecuencias de la paternidad helicóptero»

Ya te comentaba al inicio que este libro me ha gustado. Sí. Me ha gustado mucho el enfoque y la cantidad de referencias en las que se ha sustentado la autora en cada uno de los argumentos expuestos.

Lejos de darnos un montón de pautas para ser buenos padres o buenas madres, algo que pretenden muchos de los libros sobre parenting que acaban en mis manos, lo que la autora recoge y nos plantea – de la mano de expertos y estudios que así lo avalan (de un modo ameno, cercano y con cierto punto de humor) – son estos «nuevos» estilos parentales que algunos de nosotros hemos adoptado (y me incluyo aunque no me siento para nada identificada con este modo de educar) producto de la voracidad de la sociedad en la que vivimos. Una sociedad consumista, egoísta, donde vales más por lo que tienes que por lo que eres o donde la cultura del esfuerzo parece haber quedado obsoleta.

Sobreprotección, persimividad y el miedo en la hiperpaternidad

A lo largo de las 168 páginas excelentemente escritas, que permiten una lectura ágil a la vez que reflexiva, la autora nos describe toda una serie de formas de ejercer la parentalidad excesivamente protectora y permisiva con las criaturas pero altamente competitiva con otros progenitores. Una competición entre padres que no tiene ningún sentido o que, bajo mi punto de vista, lo único que pone de manifiesto es la inseguridad que se esconde detrás de todo estos nuevos estilos parentales. Una inseguridad que se origina en el miedo, tal y como apunta la autora en las últimas páginas. Coincido nuevamente con toda la sabiduría recogida en «Hiperpaternidad» con la idea de los miedos que rodean la crianza de hoy en día. Miedos relacionados con:

  • no ser buenos padres,
  • al fracaso propio o de sus hijos,
  • decir «no» o a poner límites,

Qué vas a encontrar en «Hiperpaternidad»

Tal y como te explicaba, en esta obra se recogen las ideas y opiniones profesionales de psicólogos, pedagogos, maestros y antropólogos (entre otros) que advierten que esta forma de educar a las criaturas, en las que les falta tiempo para jugar, descubrirse o aburrirse y les sobran extraescolares, sobreprotección y supervisión constante, está creando un aumento de problemas psicológicos y emocionales en ellos.

Hoy en día estamos asistiendo a un aumento de casos de problemas emocionales en la infancia y adolescencia. Llevamos tiempo advirtiéndolo.

Nuestros hijos e hijas sufren de ansiedad y depresión debidos, en parte, por el estilo de vida que llevamos sus padres y madres, por la forma que tenemos de educarles y por la falta de tiempo que les dejamos para descubrirse a sí mismos jugando en las calles u observando la naturaleza.

No digo que todos los problemas sean derivados de nuestro modo de vivir, pero sí algunos de ellos, por lo que debería ser relativamente fácil poder prevenirlos. Ya lo alertaba la autora hace años en sus artículos de en La Vanguardia y sobre los que en alguna ocasión había realizado alguna reflexión, como esta que te dejo a continuación.

Ocho años más tarde y con una pandemia que nos ha conmocionado a todos seguimos hablando de la necesidad de parar y de dar tiempo a la infancia para ser infancia y no adultos en miniatura con agendas repletas de actividades que les impiden algo tan fundamental como es aburrirse.

Para concluir

En resumen, Eva Millet en esta obra trata diferentes temáticas relativas a cuestiones tan diversas como la falta de juego hasta la importancia de los límites en la crianza, pasando por la baja tolerancia a la frustración cada vez más frecuente en nuestros hijos e hijas y la necesidad de hacerles partícipes en las tareas domésticas para fomentar su autonomía.

Temas que no te dejaran en ningún caso indiferente y con los que fácilmente podrás llegar a una conclusión: este tipo de crianza, la que describe Eva Millet en su obra Hiperpaternidad es altamente nociva para todos, principalmente para nuestros hijos que serán los adultos del mañana. Adultos que habrán crecido entre algodones, creyéndose especiales y con una incpacidad total para aceptar las frustraciones que la vida les deparará con toda seguridad.

En nuestras manos está educar de otro modo, potenciando su autonomía, creyendo en sus posibilidades y ejerciendo una paternidad menos invasiba.

Sinopsis y ficha técnica

En el siglo XXI, las familias han evolucionado hasta el punto de que los hijos se han convertido en el centro de las mismas. Y dispuestos a «darles todo» y a conseguir unos hijos perfectos, orbitan los hiperpadres o «padreshelicóptero », que ejercen una crianza basada en estar siempre encima de los hijos, anticipándose a sus deseos y resolviéndoles todos sus problemas. Un cóctel con ingredientes como la estimulación precoz, las agendas repletas, la tolerancia cero a la frustración y los enfrentamientos con los maestros que osen cuestionar las maravillas del niño o la niña.

Aunque ejercida con la mejor intención, la hiperpaternidad se está llevando por delante aspectos tan vitales en el desarrollo de los hijos como la adquisición de autonomía, la capacidad de esfuerzo y el tiempo para jugar. También provoca familias estresadas y niños tan sobreprotegidos que, irónicamente, tienen más miedos que nunca.

Con rigor y un punto de humor, este libro analiza el fenómeno de los hiperpadres y da claves para la práctica del underparenting o la «sana desatención»: relajarse, confiar en los hijos y dejarlos más a su aire.

ISBN:9788416620036

Páginas:168

Colección: Actual

Formato: rústica con solapas

Año de publicación: 2016

Donde comprarlo

Puedes encontrar «Hiperpaternidad» en tu librería de confianza, en la web de la editorial o bien adquirirlo desde este enlace de amazon que te dejo a continuación

Otros post que podrías consultar

Tal y como te comentaba al inicio de esta reseña te dejo algunos post en los que he tratado la sobreprotección y sus efectos

Sara Tarrés

Soy Sara Tarrés, licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona, con Máster en dificultades del aprendizaje (ISEP) y Postgrado en Psicopatología infantojuvenil (ISEP).He trabajado como asesora y orientadora de padres y maestros en diferentes escuelas concertadas de Barcelona y como reeducadora de niños que presentaban diferentes dificultades en su aprendizaje.Actualmente dirijo Mamá Psicóloga Infantil desde donde oriento a padres en temas de crianza, desarrollo y educación. Esto me permite compaginar mi faceta de madre a tiempo completo sin dejar de lado mi actividad profesional.