10 excusas frecuentes que utilizan nuestros hijos para retrasar la hora de acostarse. Mi hijo no quiere dormir solo.

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Las excusas que aquí encontrarás, entre otras muchas, son las excusas que probablemente has escuchado de boca de tu hijo en algún momento u otro cuando no quiere irse a la cama.

Niña despierta en la cama. Niña que no quiere dormir.


Excusas, que utilizan prácticamente todos los niños y en prácticamente todos los hogares. Son estrategias que intentan poner en práctica para retrasar todo cuanto puedan el momento de acostarse. Excusas que descubren a veces por casualidad, otras que van probando a ver qué tal reaccionamos, pero al fin y al cabo excusas para retrasar todo lo que puedan el momento de acostarse. Argumentos, estratagemas que van evolucionando con la edad de nuestros niños, pero que empiezan más o menos sobre los 2 años.


Las 10 excusas más frecuentes que utilizan nuestros hijos para no irse a la cama. 

  1. No tengo sueño, mi cuerpo no quiere dormir, no quiero irme a la cama.
  2. Tengo sed, tengo pipí.
  3. Me duele la barriga.
  4. Quiero esperar a papá o mamá.
  5. Tengo miedo.
  6. Hay monstruos en mi cama.
  7. Quiero dormir contigo mami.
  8. Quiero ver los dibujos.
  9. Mañana no hay cole.
  10. Ya soy mayor, quiero quedarme con vosotros viendo la tele.
No pienses o creas que utilizan todo este tipo de razonamientos para fastidiarnos o para castigarnos porqué trabajamos muchas horas y les vemos poco. No es su intención molestarnos ni torpedear más nuestra paciencia, ya al límite al finalizar el día. En realidad, los niños de entre 2  y 5 años, lo que quieren es retrasar el momento de acostarse porqué no quieren quedarse solos, tienen miedo a la oscuridad y cuando llega el momento de acostarse sienten ansiedad y temor. En otros casos, también es verdad, es porqué necesitan que les prestemos algo más de atención.

Es cierto, que en plena vorágine del día a día, cuando llegamos cansados y agobiados a casa, lo que queremos es acostar pronto a nuestros niños, cenar tranquilos y descansar un poco. Y sin querer (porqué estamos tan agotados), ni nos planteamos por qué nuestro hijo utiliza todo este tipo de estrategias. Lo que queremos es que se acueste pronto, sí o sí. Y de este modo utilizamos todo nuestros recursos para dormirles:  nanas, cuentos, chantajes, amenazas, o  … nos acostamos con ellos y así acabamos antes. Pero olvidamos lo más importante: plantearnos por qué no quiere irse a dormir y conocer las causas de por qué no quiere acostarse.

Lo más importante es descubrir los motivos por los cuales utilizan todas estas excusas: ¿necesita atención? ¿tiene miedo? ¿siente ansiedad ante la separación que supone pasar toda la noche sin nosotros?  … Lógicamente, deberemos actuar de un modo distinto ante un niño que reclama o necesita nuestra atención que ante aquel que siente temor a la oscuridad o a quedarse solo. 

Ante un niño que necesita atención seremos algo más firmes, llegada la hora de acostarse se lo explicaremos y tendremos que fijar los límites de un modo más claro y evitar caer en sus chantajes emocionales. Pero ante el niño que siente miedo, que empieza a dar señales de terrores nocturnos, nuestro modo de actuar deberá ser distinto, debemos saber transmitirle seguridad y comprensión, con él debemos ser más pacientes y comprensivos. Los niños que sienten miedo necesitan que les entendamos, que creamos en lo que nos dicen. Así que nuestro mejor recurso será la paciencia, la comprensión y el cariño.

Si necesitas saber más sobre, qué hacer cuando tu hijo no quiere acostarse o sobre las pesadillas y los terrores nocturnos te recomiendo las siguientes lecturas:

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