Mamitis aguda: Mi hijo solo quiere estar conmigo.

mamitis aguda

Actualización del artículo · marzo de 2026

Este artículo fue publicado originalmente hace años y en marzo de 2026 ha sido revisado para incorporar una mirada más actual sobre apego, ansiedad de separación y acompañamiento respetuoso de la mamitis aguda.

Mamitis aguda.

Hay momentos en los que tu hijo parece necesitarte constantemente.

No quiere separarse de ti.
Te busca todo el tiempo.
Y hay días en los que sientes que no puedes ni respirar.

La mamitis aguda no es solo una fase incómoda.
Es una señal.

Y entender qué hay detrás de esta necesidad es clave para poder acompañarla sin culpa… y sin agotarte.

Es especialmente frecuente en niños pequeños, alrededor de los 2 o 3 años, cuando la necesidad de apego y seguridad se intensifica.

Por eso, muchas familias llegan aquí con una misma sensación:
“mi hijo solo quiere estar conmigo y no sé qué hacer”.

La mamitis aguda, como solemos llamarla, es una etapa del desarrollo en la que muchos niños —especialmente entre los 2 y 3 años— parecen necesitar a su madre de forma intensa: solo quieren estar contigo, lloran cuando te separas y rechazan a su padre u otras figuras de referencia.

Esta situación puede generar culpa, dudas o preocupación en casa. En este artículo veremos qué hay de “normal” en esta fase, cuándo forma parte del desarrollo evolutivo y cómo acompañarla sin reforzar la dependencia ni vivirla con angustia.

Si estás viviendo algo parecido, es normal que te sientas desbordada en algunos momentos.

Acompañar la mamitis aguda no siempre es fácil, y entender qué hay detrás puede cambiar completamente la forma en que la vives.

Recursos que pueden ayudarte

Cuentos para acompañar la mamitis aguda con más calma y comprensión

A veces, acompañar esta etapa no pasa por hacer más, sino por entender mejor lo que está ocurriendo. Algunos cuentos pueden ayudar a los niños a poner palabras a lo que sienten y a transitar mejor estos momentos de separación.

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Mi experiencia personal

En este post quiero hablarte no solo como profesional, sino también como madre. Porque cuando hablamos de mamitis aguda no lo hacemos desde la teoría, sino desde lo que muchas hemos vivido en casa.

Recuerdo perfectamente cuando mi hijo pequeño tenía 21 meses. No dejaba de decir “mami, mami”. Pasaba el día pegado a mí, solo quería estar conmigo y parecía rechazar a cualquier otra persona. Si desaparecía de su campo de visión, lloraba. Y cuando volvía a verme, se aferraba a mis brazos como si temiera perderme.

Debo decirte que no era un capricho. No era manipulación. Estaba atravesando una fase evolutiva relacionada con el apego y la seguridad. Una etapa que muchas familias viven alrededor de los dos años y que, aunque puede resultar agotadora, forma parte del desarrollo emocional. De ahí que sea tan importante hablar de ella y situarla en el lugar que debe estar: como una fase tan importante como natural del crecimiento de nuestros hijos e hijas.

Si hoy estás agotada, lee esto:

Que tu hijo solo quiera estar contigo no significa que lo estés haciendo mal.

No es un privilegio que debas agradecer todo el tiempo. Es una etapa intensa que puede cansar.

Puedes acompañar con amor y, al mismo tiempo, necesitar descanso.

Lo que esta etapa puede remover en ti

Es muy difícil sostener una fase en la que tu hijo parece necesitarte constantemente. Puede que te sientas desbordada, enfadada o incluso culpable por necesitar espacio.

Tal vez haya momentos en los que necesites silencio, distancia o simplemente dejar de escuchar “mamá” durante unos minutos. Y eso no te convierte en mala madre.

Esta fase de mamitis aguda no habla de que estés haciendo algo mal. Habla de una necesidad evolutiva de seguridad.

Puedes acompañar con amor y, al mismo tiempo, reconocer que esta etapa cansa.

Y sí, pasará.

Mamitis aguda, cuándo aparece

Madre abrazando a su hijo pequeño en el sofá durante una etapa de mamitis aguda
Cuando un niño necesita más brazos, no está manipulando: está buscando seguridad.

La llamada “mamitis aguda” suele aparecer entre los 18 meses y los 3 años. Es una etapa en la que el niño necesita una figura de referencia clara y estable —generalmente la madre o cuidadora principal— para sentirse seguro.

En esos momentos puede parecer que solo quiere estar con mamá, que rechaza a papá o que nadie más consigue consolarlo. No es que no quiera al otro progenitor. Es que su sistema emocional busca la base segura que mejor conoce.

Se trata de una etapa transitoria, aunque intensa. Con paciencia, coherencia y estrategias adecuadas, el niño irá ampliando poco a poco su confianza hacia otras figuras. Y sí: pasa, aunque en este momento pienses que «¡Cómo va a pasar si solo quiere estar conmigo! ¿Cómo le enseño a superar esta fase de mamitis aguda?»

Mi hijo solo quiere estar conmigo: ¿es mamitis aguda?

Cuando tu hijo solo quiere estar contigo y no acepta a otras personas, es fácil pensar que algo no va bien.

Sin embargo, en muchos casos, lo que estás viviendo tiene que ver con la llamada mamitis aguda: una necesidad intensa de cercanía que forma parte del desarrollo emocional.

No rechazan a papá, solo quieren estar con mamá

Cuando solo quieren estar con mamá, cuando nuestros pequeños atraviesan esta fase de «mamitis aguda», no creamos o pensemos que están rechazando a papá.

Su conducta no es de rechazo, ya que en este momento evolutivo, nuestro hijo todavía no es capaz de ponerse en el lugar del otro.

Cuando solo quiere a mamá, cuando solo quiere estar con nosotras, lo único que está haciendo nuestro hijo es una búsqueda de confianza que puede haber perdido por algún motivo como puede ser una enfermedad reciente.

No rechaza a papá, está pasando por una etapa en la que mamá es la única persona que le hace sentir totalmente seguro. Mamá es su figura de apego, desde el mismo instante que nació

Mamitis aguda y apego: cuál es su relación

El apego, los lazos afectivos que creamos con nuestros hijos, se forman desde su nacimiento (incluso antes). Nuestro bebé aprende que entre nuestros brazos se siente seguro, confortable y querido, que nada le va a pasar mientras esté en brazos de mamá.

Contenido relacionado: Conoce los principales puntos de la teoría del apego según John Bowlby.

De este modo podemos observar que sobre los los  6-9 meses tienen su primera etapa de «mamitis«. Cuando reaccionan ante los extraños llorando. Fase de la que ya he hablado en el artículo «Mi bebé llora ante los extraños. El bebé que extraña».  

Has de saber que de hecho esta fase de miedo a los extraños es una fase normal del desarrollo en la que el miedo actua como una niñera del niño protegiéndole ante su curiosidad innata e ilimitada (Enrique Echeburúa Odrozola, catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad del País Vasco)

En esta otra fase, alrededor de los dos años, nuestro hijo ha ganado en autonomía, puede desplazarse solo, ha empezado a hablar y a expresar sus gustos y preferencias. Frecuentamos el parque o va a la guardería, donde sin lugar a dudas debe relacionarse con otras personas, niños de su misma edad y personas mayores, sus cuidadoras… y lógicamente se sienten mejor si estamos cerca de ellos. A pesar de que nuestro hijo es más autónomo nos sigue necesitando igual que cuando era un bebé.

Desencadenantes de la «mamitis aguda»

niño llorando en brazos de su padre durante una fase de mamitis aguda y ansiedad por separación

La “mamitis aguda” no aparece porque sí. Es una respuesta a momentos de mayor inseguridad o necesidad emocional. En esas etapas, el niño busca a su figura principal de apego —habitualmente la madre— porque es donde se siente más protegido.

Entre sus brazos todo resulta más fácil: se siente seguro, contenido y a salvo.

Algunos factores que pueden intensificar esta necesidad son:

  • La llegada de un hermanito.
  • El inicio de la guardería o la escuela infantil.
  • Un resfriado o enfermedad reciente.
  • Que mamá haya empezado a trabajar fuera de casa.
  • Pasar más tiempo al cuidado de abuelos u otras personas.
  • Un cambio de domicilio.
  • Cualquier situación que altere su rutina habitual.

Todos estos cambios pueden activar una mayor necesidad de proximidad. No es que el niño “rechace” al padre, sino que en momentos de inseguridad recurre a la figura con la que siente mayor estabilidad emocional.

Lecturas relacionadas

Si estás viviendo esta etapa, también puede ayudarte:

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Despedirse de nuestros niños: mamá debe irse a trabajar

Estrategias para despedidas más serenas y transiciones que generen seguridad en lugar de angustia.

¿Cuáles son los síntomas de la “mamitis aguda”?

Cuando nuestro hijo está atravesando una fase de mamitis aguda (o ansiedad de separación intensa), podemos observar algunas conductas muy características:

  • Nos llama constantemente: “mamá, mamá, mami…”.
  • Solo quiere estar con mamá y rechaza a otras figuras de cuidado.
  • Se enfada o protesta si papá, la abuela u otra persona intenta atenderle.
  • Quiere que seamos nosotras quienes le demos de comer, le vistamos o le acostemos.
  • Solo desea jugar con mamá.
  • Llora o se angustia cuando desaparecemos de su campo visual.
  • Puede mostrar celos hacia hermanos o incluso hacia el padre.
  • Demanda brazos de forma continua y parece no tolerar la distancia.
  • Se agarra a nuestras piernas cuando nos movemos por casa.

Estas conductas no indican que haya un problema de apego, sino que el niño está buscando seguridad en su figura de referencia.

En la mayoría de los casos, se trata de una fase evolutiva pasajera. Aunque puede resultar agotadora, suele remitir cuando el niño recupera su sensación de estabilidad.

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¿Qué nos preocupa a madres y padres en cada etapa?

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¿Cómo acompañar la «mamitis aguda»?

mamitis aguda niño acercándose a su padre mientras la madre acompaña
La mamitis aguda no habla de rechazo al padre, sino de una necesidad de seguridad que puede acompañarse de forma progresiva

Aunque puede resultar agotadora, la llamada “mamitis aguda” no es un problema que haya que erradicar, sino una fase evolutiva que necesita acompañamiento.

No se trata de “quitarle la dependencia”, sino de reforzar su seguridad para que poco a poco vuelva a separarse con confianza.

Cuando un niño busca constantemente a su madre, lo que está expresando no es manipulación ni capricho, sino necesidad de regulación emocional. Y esa necesidad se atiende desde la calma y la progresividad.

Jugando (separaciones progresivas)

El juego es una herramienta poderosa.

Podemos empezar jugando juntos a algo que le guste —construcciones, pelotas, puzzles, cuentos— y, una vez esté concentrado, alejarnos unos centímetros mientras seguimos hablándole con naturalidad.

Después unos pasos más. Más tarde salir unos segundos de la habitación. Y siempre volver.

Este pequeño entrenamiento le permite comprobar algo fundamental:

Mamá se va… y vuelve.

Y esa experiencia repetida es la que construye confianza.

Incorporando a papá (sin forzar)

El objetivo no es obligar al niño a estar con el padre o los abuelos, sino ampliar su base segura.

Podemos empezar con actividades agradables compartidas:

  • Leer un cuento
  • Hacer un juego corto
  • Preparar algo juntos

Al principio podemos estar presentes y después ir retirándonos gradualmente.

La clave no es la imposición, sino la transición progresiva.

Y aun así, hay momentos en los que cuesta.

Momentos en los que dudas, te cansas o no sabes si lo estás haciendo bien.

Y eso también forma parte del proceso.

Si sientes que esta etapa te está desbordando o se alarga en el tiempo, pedir ayuda también es una forma de cuidar.

Cuando acompañar también se hace cuesta arriba

A veces no es solo entender lo que le pasa a tu hijo.

También es sostener lo que te pasa a ti mientras lo acompañas.

Las dudas, el cansancio, la sensación de no saber si lo estás haciendo bien… todo eso también forma parte del proceso.

Y en ese camino, tener un espacio donde poder entender lo que está pasando y sentirte acompañada puede marcar la diferencia.

Más información sobre la consulta online
Mamitis aguda y ansiedad de separación en niños de 2 y 3 años
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Algo importante que conviene recordar

Dar brazos, atenderle y ofrecer cercanía no genera dependencia patológica.

Al contrario: cuando un niño se siente seguro y contenido, desarrolla mayor autonomía a medio plazo.

La mamitis aguda no se resuelve desde la distancia emocional, sino desde la seguridad afectiva. Y sí, es una fase pasajera.

Preguntas frecuentes sobre Mamitis Aguda

¿Es normal la mamitis aguda en niños de 2 o 3 años?

Sí. Entre los 18 meses y los 3 años es frecuente que aparezca una etapa el niño solo quiere estar con mamá o con su figura principal de apego y rechaza a otras personas. No significa que haya un problema ni que estés fomentando dependencia. Forma parte del desarrollo emocional.

¿Por qué mi hijo solo quiere estar conmigo y rechaza a su padre?

En la mayoría de los casos no es un rechazo real hacia el padre. El niño busca a quien identifica como su base segura cuando necesita regulación emocional. Es una preferencia momentánea vinculada a la seguridad, no a la falta de vínculo con el otro progenitor.

¿Cuánto dura la mamitis aguda?

No tiene una duración exacta. Puede intensificarse durante semanas o meses, especialmente si hay cambios como inicio de guardería, nacimiento de un hermano o enfermedad. Suele disminuir cuando el niño vuelve a sentirse estable y acompañado.

Dar brazos o atenderle mucho empeora la mamitis aguda?

No.

Atender su necesidad de cercanía no genera dependencia patológica.
Cuando un niño se siente seguro y contenido, desarrolla mayor confianza para separarse progresivamente.

¿Cuándo debería preocuparme?

Si la angustia es muy intensa, se mantiene durante mucho tiempo sin mejoría o interfiere de forma significativa en la vida familiar, puede ser útil consultar con un profesional. En la mayoría de los casos, sin embargo, estamos ante una fase evolutiva normal.

¿La mamitis aguda es lo mismo que ansiedad por separación?

No exactamente, aunque están relacionadas.

La ansiedad por separación forma parte del desarrollo infantil y puede manifestarse como una preferencia intensa por la madre o figura principal.

La llamada “mamitis aguda” es una forma coloquial de describir ese momento evolutivo La ansiedad por separación forma parte del desarrollo evolutivo infantil y ha sido ampliamente descrita en la literatura psicológica como una etapa esperable en determinadas edades.

Puedes consultar más información en la American Psychological Association (APA)

¿Qué hago si mi hijo solo quiere estar conmigo y llora si me voy?

Lo primero es entender que no se trata de manipulación, sino de una necesidad de seguridad.

Puedes acompañar esta etapa con cercanía, anticipando las separaciones y haciéndolas progresivas.

Con el tiempo y una base segura, tu hijo irá ganando confianza para separarse.

Cuando la mamitis aguda te desborda

Es normal que esta etapa remueva.

Puede generar cansancio, frustración e incluso culpa. Sobre todo cuando parece que nadie más consigue consolarle y tú sientes que no puedes hacer nada sin que te reclame.

Conviene recordar algo importante:
tu hijo no te necesita porque seas la única capaz, sino porque eres su figura de seguridad en este momento evolutivo.

Y eso puede resultar muy demandante.

No estás fomentando dependencia.
No estás “malcriando”.
No estás haciéndolo peor que otras madres.

Estás respondiendo a una necesidad emocional que, bien acompañada, se irá transformando en mayor confianza y autonomía.

La seguridad es la base desde la que los niños aprenden a separarse.

Y aunque ahora parezca intenso, esta fase de mamitis aguda también pasará.

Y para poder sostener este proceso, tú también necesitas sentirte acompañada.

No lo olvides.


Si esta etapa te genera dudas, este recurso puede ayudarte

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Muchas madres viven la mamitis aguda con una mezcla de amor, agotamiento y culpa. Y detrás de esa culpa casi siempre hay creencias muy arraigadas como:

  • “Si le doy demasiados brazos se volverá dependiente.”
  • “Tengo que acostumbrarlo a separarse aunque llore.”
  • “Los niños deben aprender a controlar sus emociones.”
  • “Los padres debemos estar siempre disponibles.”

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19 respuestas

  1. Buenas noches mi bebé tiene dos años el es muy apegado a mí no deja ni que el papá me abracé por qué el le golpea al papá o a cualquiera que me toque dice mami es mía me preocupa.

  2. Mi nombre es yanina tengo un nene de dos años vive conmigo. Su papa lo viene a visitar todos los dias y se queda toda la tarde con el hasta que despues se va a trabajar. Tenemos una relacion muy afectiva pero todavia no vivimos juntos. En los ultimos meses mi hijo llora mucho por su papa me pregunta por el a cada rato yo le explico que esta trabajando o que a veces esta durmiendo en su casa. Pero al rato pregunta por su papa, cuando llama y escucha su voz se pone a llorar desconsoladamente y grita por su papa y no puedo calmarlo. Lo mismo ocurre cuando ve las fotos de su papa se pone a llorar y no para. Cuando viene a visitarlo hace lo mismo lo ve va corriendo hacia el llorando pidiendole que lo alce y no quiere soltarlo, cuando se va llora desconsoladamente.
    Que puedo hacer para que no llore tanto?

  3. Hola mi bebe tiene 18 meses los 6 meses deje de trabajar para dedicarme exclusivamente a el ya que es mi primer hijo y no queria perderme absolutamente nada ninguna etapa de su desarrollo hasta que por lo menos tubiera el año de edad , ahora estoy intentando volver a mi rutina de trabajo pero me es imposible ya que no se desprende de mi ni un instante, si suele quedarse una hora ,hora y media con el abuelo o el padre , pero no es tiempo suficiente q necesito para trabajar y no se que hacer ya que todo el tiempo quiere estar a mi lado. Espero su respuesta , gracias!!

  4. Mi hijo de cuatro años no quiere nada con nadie se pega a su madre y a mi y cuando alguien va a decirle algo se esconde detras de nosotros o se cabrea.no sabemos si tendra algo que ver qué este a punto de tener una hermana

    1. Anónimo,
      las fases de mamitis o papitis son muy normales en los peques, sobre todo después de haberse puesto malitos o haber perdido la confianza en sí mismos por algún motivo. Es posible que haya notado el estrés de la llegada de su hermanita y eso le haga sentir temeroso porqué él no sabe qué significa esto. Tened paciencia y dadle mucho amor.

      Saludos

  5. me siento muy identificada mi nene tiene 2años y4 meses y no se despega de mi hasta q juega con su hermano de 4 años o con sus primos no me deja abrazar asu papa o a su hermano x q se enoja y llora . Mi pregunta es debo aislarme de su papa y hermano x q el quiere o debo dejarlo q llore y vea q tambien debo darle cariño a ellos? Muchas gracias

    1. Anónimo,
      referente a la pregunta de si debes aislarte de tu marido y de tu otro hijo para que tu pequeño de 2 años no llore la respuesta es un rotundo no, para nada. Tu pequeño forma parte de una familia y como tal debe aprender a que todos los miembros son igual de importantes y que hay amor para todos. Crea momentos en los que puedas estar a solas y otros en los que os sentéis los 4 a disfrutar del cariño mutuo, poco a poco verá que a pesar que él reclame la atención en exclusiva debe aprender a compartir a mamá y papá.
      Paciencia, esto se aprende con el tiempo y con el ejemplo de papás cercanos y cariñosos con todos y cada uno de los miembros de la familia.
      Saludos

  6. Hola!!! encontré el blog buscando información sobre el tema, estamos un poco preocupados porque nuestro hijo de dos años y medio está un poco raro desde hace unos 15 días, tiene mas miedo a todo, no se quiere separar de mi, no se quiere quedar con nadie, esta muy mimoso, continuamente dándome abrazos y buscándome.
    Va a la guardería desde que tenia 10 meses, y tres tardes a la semana se queda en casa de las abuelas, que tampoco se quiere quedar ahora llora desesperadamente hasta que pasa un rato de dejarlo allí. Nuestro hijo fue adoptado con 6 meses.
    Muchas gracias.

    1. Anónimo,
      en primer lugar disculparme por la tardanza en la respuesta.

      En cuanto a tu consulta decir que probablemente este miedo responde a los miedos normales que se desarrollan a partir de los 2 años, momento en el cual lo niños ya van tomando más conciencia de los peligros, de la oscuridad, de la soledad. Además , sobre los 24-30 meses se produce esta segunda fase de mamitis aguda, que se resuelve poco a poco y por sí sola con el tiempo. Ocurre con mayor intensidad si el niño ha estado malito recientemente. Paciencia. Seguramente, a día de hoy ya habrá pasado y estará actuando con total normalidad.

      Saludos

  7. hola sara !! soy Nancy . mi bebe tiene un añito y también esta muy apegado a mama. no puedo hacer nada en casa. llora si no estoy cerca o me busca por toda la casa llamándome, aveses con papa no quiere estar! mi pregunta es ! cuanto tiempo dura esta mamitis ?. puedo hacer algo mas para ayudarlo a ser independiente ?.

  8. MI BEBA SOLO TIENE 6 MESES, ELLA PUEDE ESTAR CON ALGUIEN MAS, PERO APENAS ME VE, ARRANCA A LLORAR Y ES TAL EL DESESPERO Y LA FORMA INCONSOLABLE CON LA QUE LLORA, QUE PUEDE DURAR HASTA UNA HORA HACIENDOLO. LO MALO ES QUE AHORA SE DESPIERTA EN LAS NOCHES Y QUIERE HACER EL MISMO SHOW.

  9. Tengo un bebe de 11 meses y no quiere estar con nadie desde que lo tuve que dejar con mi suegra un par de horas ya no quiere estar con nadie mas q con mama y papa.
    Que podemos hacer? Ayudaaa

    1. Anónimo, Alejandra
      entiendo que esteis preocupadas pero son fases del desarrollo, los niños pasan por este tipo de «mamitis» o «papitis» en diferentes momentos de su crecimiento. La primera suele aparecer alrededor del año, más o menos, luego desaparece para rebrotar sobre los 2 años y finalmente una última a los 5. Las edades son aproximadas y como todos los niños son diferentes, cada uno de ellos lo vivirá con mayor o menor intensidad. La mejor receta: paciencia, acabará pasando. Como digo al final del artículo se trata de una fase pasajera, nada que no consigamos remediar con un poco de paciencia, mano izquierda y cariño.

      Saludos

  10. Mi nieta tiene casi 6 meses, pero ella es bien democrática, tiene bien claro que mamá, tía y abuela son excelentes para alimentarla y asearla, pero para el paseo no existe otro más diestro que el abuelo.

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