Mi hijo se porta mal en las videollamadas

¿Tu hijo se porta mal en las videollamadas? ¿Hace monerías o se escapa cuando la abuela o el abuelo quieren hablar con él? ¿Dice improperios o hace comentarios fuera de lugar? Si es así hoy hablamos de por qué se comportan de este modo los niños y qué podemos hacer los padres en estos casos. Y ya te avanzo que yo también lo he vivido y sufrido, de manera que te entiendo y comprendo cómo te has sentido.

Reflexiones iniciales: mi hijo se porta mal ¿Seguro?

Antes de hablar concretamente de ese momento en el que nuestro hijo se porta mal en las videollamadas quisiera realizar unas cuantas reflexiones iniciales contigo.

En primer lugar sé, tanto como madre como profesional, que el comportamiento inadecuado o disruptivo de los niños es un tema que genera una alta preocupación en los padres. Preocupación que suele aparecer entorno a los dos años con el inicio de lo que se le ha llamado pequeña adolescencia o los terribles dos. De esta etapa he hablado extensamente en el blog y te invito a leer los post sobre las rabietas y la desobediencia en estas franjas de edad.

Para ser justos con los niños también debemos tener muy presente y en cuenta que esto de «portarse mal» es un concepto muy amplio y que fundamentalmente tiene que ver con la forma subjetiva de percibir el comportamiento de nuestro hijo.

Me refiero que quizás lo que tú consideras portarse mal no lo es para otro padre. Pero no solo eso, quizás también ese tipo de comportamiento es el esperable para un niño de esa edad. Por tanto si tu hijo se porta mal en una videollamada lo primero que debemos tener en cuenta es no solo la edad si no también intentar definir al máximo ese mal comportamiento. Es decir, especificar exactamente a qué nos referimos. Qué es lo que molesta, incomoda o creemos que no es adecuado para esa situación.

¿Qué significa portarse mal?

A continuación te dejo una «Check-list» para que te resulte fácil determinar si se está portando realmente mal tu hijo y dónde poner el esfuerzo en caso de tener que modificar, pulir o mejorar esa conducta disruptiva. Es algo muy básico pero que puede ir bien para encuadrar la situación. También tendríamos que tener en cuenta la frecuencia con la que realiza esas conductas y la intensidad con la que se manifiesta. ¡Seguramente nos sorprenderemos!

Puedes descargar el documento en pdf aquí

Qué hacer cuando se porta mal en las videollamadas

Como te comentaba al inicio, yo también he tenido malas experiencias con las videollamadas a lo largo de este confinamiento que me ha obligado (como a todos o muchos) a reunirme online.

Sí, yo también he vivido días en los que uno de mis hijos no ha tenido el comportamiento que se esperaba de él durante algunas de mis videollamadas profesionales. Y a parte de molestar a las personas con las que estaba reunida es obvio que generó en mí una profunda sensación de malestar y frustración.

Emociones y sensaciones producidas por una conducta inadecuada de un niño menor de 10 años a la que podía haber respondido con severidad si hubiera carecido del autocontrol necesario para manejar esta situación. Sin embargo, vivir este momento y respirar hondo varias veces me sirvió para reflexionar sobre este post que ya tenía en borrador y que dejé en reposo durante unos días. De manera que de una mala experiencia he intentado tomar un buen aprendizaje y reflejarlo de algún modo en este artículo. De manera que «Mi hijo se porta mal en las videollamadas» está escrito desde el conocimiento de causa personal y profesional, como muchos otros que encontrarás en este blog.

Llegados a este punto, es necesario distinguir dos tipos de videollamadas para saber cómo actuar si tu hijo se comporta mal en estas situaciones. Por un lado tendríamos las videoconferencias con familiares o amigos y por otro las profesionales. E incluso me atrevería a colocar una tercera categoría, las escolares. Así que tengamos presentes estos tres grupos: familia, escuela y trabajo.

Videollamadas familiares

A lo largo de este largo confinamiento las videollamadas familiares han aumentado de una forma que nunca hubiéramos imaginado. Normal. Todos estábamos preocupados por el estado de salud física y mental de nuestros seres más allegado, y qué mejor manera de saber cómo estaban que viéndoles y mirándoles a los ojos.

Sin embargo, los niños más pequeños no siempre han participado de buen grado en estas conversaciones. Y muchos de ellos se han escondido o se han retraído delante de las cámaras de móviles, tablets u ordenadores. Algo también normal, y más si no les habíamos avisado o no les habíamos preguntado si les apetecía hablar con esas personas (aunque fueran los abuelos, tíos o primos)

Por tanto, deberíamos tener en cuenta los siguientes puntos antes de iniciar una videollamada con nuestros familiares:

  • Cerciorarnos que nuestros pequeños tienen todas sus necesidades básicas cubiertas, incluyo ir al baño para hacer pipí.
  • Buscar el momento en el que no se interrumpa alguna actividad que sea placentera para ellos. Por ejemplo iniciar una videollamada cuando están en pleno juego o viendo sus dibujos preferidos.
  • Explicarles con quién vamos a hablar.
  • Preguntarles si desean o no participar en esta conversación.
  • Respetar su decisión en caso de que ese día o en ese momento no sientan ganas de hablar con los abuelos, tíos, primos o amigos.

Tener en cuenta estos puntos tan básicos nos evitará muchas groserías o malos gestos. Es algo tan sencillo como avisar, preguntar y respetar. Los niños y niñas tienen derecho a no querer hablar con alguien.

Videollamadas escolares

Cuando se porta mal en las videollamadas escolares, tendremos que ser más severos en el sentido de aplicar consecuencias naturales a su mal comportamiento. De hecho los maestros o profesores pueden expulsar a aquel alumno que distorsione el ritmo de la clase online.

Para evitar que ocurra, es muy importante que tengamos presente:

  • la edad del niño o niña, es obvio que no es lo mismo un pequeño de 4 años que un niño de 12.
  • Asegurarnos que tiene todo el material que necesita.
  • Que se encuentra en un lugar cómodo con sus necesidades cubiertas.
  • Establecer de antemano cómo deben ser estas conexiones
  • Marcar las consecuencias que aplicaremos en casa y que consensuaremos con el tutor o tutora si se producen faltas de respeto o se porta mal en las videollamadas.

Videollamadas profesionales de los padres

teletrabajar y cuidar de los hijos
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En este último caso, cuando alguno de nuestros hijos se porta mal en las videollamadas profesionales debemos seguir teniendo en cuenta todo lo dicho hasta aquí. Pero además debemos valorar otras cuestiones sobre todo si somos el único adulto que está al cargo de los niños y debemos conectarnos a una videoconferencia de manera que debemos determinar:

  • El tiempo que puede o pueden estar solos sin vigilancia.
  • La capacidad de tolerar la soledad o de jugar en solitario.
  • La seguridad del entorno en el que van a estar.

Si se trata de niños o niñas que entienden las normas y los límites y que ya pueden jugar de forma segura sin que un adulto les vigile todo el tiempo debemos asegurarnos de explicarles:

  • los horarios en los que estaremos conectados,
  • qué es lo que esperamos de ellos,
  • cómo actuar en caso de que deban interrumpirnos debido a alguna urgencia,
  • qué pueden hacer y qué no durante este tiempo,
  • qué consecuencias se aplicarán en caso de no cumplir los acuerdos.

Pero además debemos tener en cuenta:

  • nuestra capacidad de tolerar interrupciones y hacer un trabajo personal en este sentido si sabemos que nos frustramos y enfadamos con facilidad.
  • Flexibilidad con la que podemos actuar y tomar decisiones sobre la conveniencia de tener esa reunión o bien aplazarla.
  • Flexibilidad de las personas con las que te reúnes.
  • Capacidad de comprensión y empatía de los demás miembros de la videollamada.

En resumen

Como ves no estoy dándote recetas mágicas solo intento que abramos el foco y dejemos de señalar a nuestros hijos como los causantes de todos los males. Quizás tu hijo no se porta mal en las videollamadas, quizás solo está :

  • reclamando su espacio y tiempo,
  • pidiendo respeto por sus decisiones,
  • ser tenido en cuenta,
  • tener claro cómo debe comportarse o saber qué se espera de él en tales circunstancias,

También es posible que efectivamente tenga un comportamiento desagradable, descortés, grosero e intolerable. Si es así, entonces tendremos que :

Para concluir

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Te dejo con otros artículos que he escrito en esta sección del blog por si en alguno de ellos encuentras la respuesta a alguna de esas preguntas que te pueden estar inquietando:

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