Este libro me lo ha enviado Combel, que me hace llegar sus novedades. Lo que cuento aquí es mi opinión.
Cuando abrí El maravilloso catálogo de Madame Blablá tuve la sensación de entrar en una tienda de las de antes, de esas con olor a madera y a polvo, donde cada estante guarda algo que no sabías que estabas buscando. Te lo digo de entrada: es uno de los álbumes ilustrados más originales que he tenido en las manos últimamente.
El texto es de Oriol Garcia Molsosa, las ilustraciones de Sophia Touliatou y la traducción de Roger Vilagrasa. Lo ha publicado Combel este otoño de 2026, y su idea es tan sencilla como brillante: reunir los objetos mágicos de los cuentos clásicos de Perrault, los hermanos Grimm, Andersen y la tradición popular, y presentarlos como si fueran productos a la venta en un catálogo.
De qué trata el libro
Madame Blablá es una tendera bajita, algo rechoncha y un poco jorobada que abre el libro presentándonos lo más exclusivo de su tienda: trastos de los tiempos de María Castaña, verduras frescas de temporada, los venenos más finos del lugar, vehículos estrafalarios y hasta la caperuza roja que tu abuela nunca llegó a tejerte. Desde esa primera página ya se ve por dónde va a ir el humor.
Hay una página dedicada a la tienda en sí que me parece una pequeña joya. Empieza diciendo que «nadie sabe exactamente dónde está», y que es ella la que te encuentra a ti cuando menos te lo esperas o cuando más lo necesitas. Después te invita a entrar: el chirrido de la puerta, el suelo que cruje, estanterías y vitrinas cubiertas de polvo, todo bien etiquetado, una escalera larga para llegar a los estantes altos y el suelo lleno de cajas, sacos, maletas y baúles. Está contado con una riqueza de vocabulario y de imágenes que pocas veces encuentro en un libro infantil.
A partir de ahí empieza el catálogo. Cada página presenta un objeto. Está el arpa de las mil maravillas, capaz de dormir a ogros y gigantes, que el libro recomienda con mucha guasa a los padres y madres que ya no saben qué hacer para dormir a su bebé. Está la manzana roja, con una mitad envenenada y la otra no, y un aviso de la propia Madame Blablá para que muerdas por el lado correcto. Está el baúl volador, con dirección asistida, aire acondicionado y GPS incorporado. Y está un lote de aguja, hilo y tijeras pensado para coser barrigas de lobo, acompañado de unas piedras que lo dicen todo.

Todos los productos siguen el mismo esquema, y ahí está buena parte de la gracia: unas recomendaciones de uso, la opinión de algún cliente (el séptimo enano, el gigante de las judías mágicas, el hijo de un comerciante que viajó de Copenhague a Turquía), un apartado de «otros clientes también compraron» y, al final, la denominación de origen, que es el cuento del que procede el objeto. Las ilustraciones de Sophia Touliatou acompañan ese tono de catálogo antiguo con sellos, etiquetas y pequeños detalles que piden detenerse en cada página.
Hasta los sellos forman parte del juego: «Fantasía Perrault», «Factoría Grimm» o «Garantía Andersen», como si los autores de los cuentos fueran marcas comerciales. Y los detalles hacen reír: las botas de siete leguas son de talla única, con su dibujo de las medidas del pie, y la capa de invisibilidad lleva un aviso de que está prohibido probársela en la tienda. Por las denominaciones de origen desfilan también Pulgarcito, Las doce princesas bailarinas o La princesa y el guisante.

Por qué recomiendo «El maravilloso catálogo de Madame Blablá» de Oriol Garcia Molsosa y Sophia Touliatou
Lo primero que me ganó fue la manera tan original de reunir los cuentos clásicos. El libro los recorre a través de sus objetos, y eso obliga a quien lee a hacer memoria y a tirar del hilo hasta llegar a la historia. Yo misma me sorprendí jugando: veía unas tijeras, una aguja y un hilo, luego unas piedras, y antes de llegar al pie de página ya sabía que estaba ante el lobo de Caperucita y de los siete cabritillos. Ese pequeño momento de «¡ya sé cuál es!» es muy de disfrutar en compañía.
También me gusta mucho cómo está escrito. Tiene un lenguaje rico, con descripciones cuidadas y palabras que no usamos a diario, y eso es un regalo para ampliar el vocabulario de los niños y para abrirles la imaginación. Es un libro para leer juntos en voz alta, despacio, disfrutando de cómo suena cada frase.
Reconozco que con Combel juego en casa. Sus álbumes ilustrados, sus libros con solapas y sus libros de tela para bebés, primera y segunda infancia me encantan, y este catálogo tiene todo lo que busco en ellos: cuidado en el texto, ilustraciones que piden detenerse y una idea que se sale de lo habitual.
Y me encanta que sirva para descubrir. Junto a los grandes clásicos, como El flautista de Hamelín, Blancanieves o Jack y las judías mágicas, aparecen cuentos populares mucho menos conocidos. Yo no conocía El baúl volador de Andersen ni La flor de lila, y ahora quiero leerlos enteros. Este tipo de libros me gustan tanto que los guardo en siempre, porque se vuelven a abrir una y otra vez.
Los cuentos tradicionales tienen su parte oscura, con venenos, madrastras y lobos que se llevan una buena tunda, y aquí aparece envuelta en humor. Si alguna vez te has preguntado qué hacer con esa parte de las historias, en el blog tienes una reflexión sobre si debemos contar cuentos de miedo a nuestros hijos, y otra sobre las versiones suavizadas de los cuentos tradicionales.
Lo recomiendo a partir de 5 años, que es cuando más se disfruta del humor y del juego de adivinar de qué cuento sale cada objeto.

Enlace de afiliado: si lo compras a través de él, el precio no cambia para ti y me ayudas a sostener este proyecto.
Propuestas para trabajar «El maravilloso catálogo de Madame Blablá»
Este libro se presta mucho al juego, y lo que pasa alrededor de la lectura compartida suele ser lo que más se recuerda. Aquí tienes algunas ideas para alargar la experiencia, sin convertirla en tarea.
Adivinar el cuento antes de llegar al pie de página
Tapa con la mano la denominación de origen y leed juntos el anuncio, las recomendaciones y la opinión del cliente. ¿De qué cuento creéis que sale? Las pistas están ahí, en el objeto, en quién lo recomienda y en lo que «otros clientes también compraron». Si no lo adivináis, mejor todavía, porque eso abre la puerta al siguiente juego.
Ir a buscar los cuentos que no conocíais
Cuando aparezca un cuento que nadie en casa conoce, como me pasó a mí con El baúl volador, apuntadlo y buscadlo en la biblioteca para leerlo entero otro día. Así el catálogo se convierte en un mapa de historias por descubrir, y la lectura del cuento original llega con la curiosidad ya despierta. Si quieres ideas para disfrutar de estas historias, tienes más en disfrutar de los cuentos de hadas en familia.
Construir el baúl volador con una caja
Una caja grande de cartón, unos rotuladores y un poco de imaginación bastan para fabricar vuestro propio baúl volador, con su volante, su mapa y su aire acondicionado. Después solo queda decidir adónde viaja y qué se lleva en el equipaje. Es una manera de pasar del libro al juego simbólico, y en el blog encontrarás más manualidades que fomentan la imaginación.
Inventar un producto nuevo para el catálogo
¿Qué objeto de su cuento favorito echan de menos en la tienda de Madame Blablá? Puede ser un zapato de cristal, unas botas de siete leguas o una alfombra voladora. Proponles dibujarlo y escribir su anuncio siguiendo el modelo del libro: sus recomendaciones, la opinión de un cliente y su denominación de origen. Con los más pequeños, tú escribes lo que te dictan. Es un juego estupendo para la escritura creativa y para el humor.
Coleccionar palabras nuevas
El texto está lleno de palabras poco habituales. Cuando aparezca una que el niño no conozca, deteneos a jugar con ella: ¿qué creéis que significa?, ¿cómo suena?, ¿podemos usarla hoy en casa? Una pequeña lista de palabras de Madame Blablá pegada en la nevera puede dar mucho juego durante semanas.
- → Cuentos clásicos para leer y contar Una selección para volver a los cuentos de siempre y disfrutarlos en familia.
- → ¿Debemos contar cuentos de miedo a nuestros hijos? Qué hacer con los lobos, las brujas y los venenos de las historias tradicionales.
- → Manualidades que fomentan la imaginación y la creatividad Ideas para pasar del cuento al juego con materiales que tienes en casa.
La Biblioteca de Mamá Psicóloga Infantil
Recibe la selección mensual de reseñas
Una vez al mes comparto una selección cuidada de 4 libros recomendados desde mi criterio profesional como psicóloga infantil.
Imagen de portada: Combel Editorial. Fotografías del interior: Sara Tarrés, a partir de su ejemplar del libro. Ilustraciones de Sophia Touliatou © Combel Editorial.
¿Conocíais este libro? Si lo leéis en casa, cuéntame en los comentarios qué os ha parecido: los leo todos. Escribir un comentario
Compártelo con quien esté buscando un buen libro