Time-out, tiempo fuera o silla o rincón de pensar

El time-out, tiempo fuera o la silla de pensar son diferentes formas de denominar a un tipo de castigo muy empleado en las técnicas de modificación de conducta. No son pocas las críticas a este método por motivos diversos que te explico a continuación. Si deseas conocer un poco más sobre esta técnica no dejes de leerme hasta el final, espero despejar algunas dudas y aclarar un poco el concepto, aunque tal y como explico a lo largo de este post, no pretendo convencerte de nada. Solo explicar de qué se trata, cómo y cuándo se utiliza.

Time-out
(c) Can Stock Photo / soupstock

Consideraciones previas sobre el time-out

Este es un artículo revisado tras un apasionante debate. En la conversación era evidente que algunas personas se mostraban totalmente en desacuerdo con la aplicación de la técnica, y otras tenían alguna confusión sobre ciertos conceptos. 

Tras la revisión del artículo espero despejar alguna duda, aunque no pretendo convencer a nadie sobre nada. Solo explico en qué consiste, cuándo se puede usar y cómo debe ser aplicada. Otra cosa es … si queremos o no emplearla nosotros como método educativo de nuestros hijos.

Dicho esto quiero aclarar que entiendo la confusión y el debate generado porque a pesar de que la silla de pensar es una técnica educativa muy conocida y que funciona muy bien no siempre la aplicamos correctamente. 

La incorrecta aplicación de la silla de pensar genera confusión, no solo en el niño, si no también en los propios padres quienes acaban por pensar que se trata de un castigo como los que se aplicaban en las escuelas cuando se castigaba de cara a la pared.

Cierto es también que la mala utilización de la silla de pensar o time-out puede generar el efecto contrario al pretendido. Convirtiéndose en la silla del terror o en el lugar para gritar, como he oído en algún que otro foro.

Pero veamos en qué consiste la técnica.

Time-out y la silla o rincón de pensar. ¿Qué son?

time-out

Sobre el time-out

El time-out consiste en retirar o apartar al niño durante un tiempo del lugar dónde está realizando una conducta negativa y que queremos eliminar. De este modo castigamos la conducta inapropiada no al niño.

El tiempo fuera o time-out, es una técnica de castigo sí, que consistente en la retirada de algo agradable. Por ello, este es el tipo de castigo menos problemático, ya que no se trata de una reprimenda ni es un castigo físico. 

Cuándo aplicar el time-out

El tiempo fuera lo podemos utilizar en situaciones de rabietas en lugares públicos.

Por ejemplo en un supermercado o  centro comercial cuando nuestro hijo empieza una rabieta porque no le compramos el  juguete o la chuchería que quiere. En este momento salimos con el niño de la mano o en brazos, nunca arrastrándole, sin decir nada ( y mucho menos sin gritar) del lugar donde nos encontramos, esto es time-out.

El time-out o tiempo fuera de refuerzo también se aplica en las escuelas. Suele ponerse en práctica cuando un niño produce sistemáticamente conductas disruptivas, molestando a sus compañeros, empujando, tirando objetos o demás. No se recomienda utilizar el tiempo fuera cuando el niño lo que busca es precisamente salir del aula para librarse de la clase.

Sobre la silla de pensar

Cuando se produce la conducta negativa mandamos inmediatamente al niño a su habitación, a un rincón que previamente habremos escogido. Lo fundamental es que no debe ser un lugar atemorizante ni un lugar dónde pueda jugar. Lo mejor es escoger un lugar neutro, el pasillo por ejemplo suele ser un buen sitio.

En el momento que el niño tiene una de sus rabietas , se pelea con sus hermanos, está muy alterado, … le mandamos a su habitación o a su rincón de pensar sin discutir con el niño, porque previamente ya se lo habremos explicado. Cuando hacemos esto estamos aplicando el tiempo fuera.

Para que la técnica sea eficaz debemos tener en cuenta lo siguiente.

Cómo aplicar correctamente la técnica

  • Siempre que empleemos el tiempo fuera o time-out, reforzaremos paralelamente la conducta apropiada. No podemos sólo castigar la conducta problema sin ofrecer alternativas a ésta.
  • El lugar donde se cumple el tiempo fuera ha se ser un lugar neutro, sin nada que pueda distraer o entretener al niño, no puede haber juguetes, ni libros, … por eso mi recomendación del pasillo, ya que en la habitación suelen tener muchos juguetes.
  • El lugar escogido no estará muy lejos de nosotros. Y mientras acompañamos al niño al lugar del time-out no decimos nada, ni bueno ni malo, se ponga como se ponga.
  • Los limites temporales, es decir tiempo en que permanecerá alejado dependerán de la edad del niño, pero por lo general contamos un minuto por año. Y establecemos como máximo 30 minutos para niños mucho más mayores.
  • El time-out basa su eficacia en la retirada de recompensas, junto con un procedimiento alternativo para recuperarlas. Así conseguimos que el niño obtenga recompensas por su buen comportamiento y evitamos recompensar sin darnos cuenta la conducta inapropiada. Recordemos que en muchos casos prestamos mucha atención a los malos comportamientos y eso precisamente es lo que queremos evitar.
  • Siempre y antes de emplear este método, explicaremos al niño qué es lo que sucederá si se comporta de ese modo. Avisamos e informamos y si aún y así persiste en su conducta aplicamos el time-out sin explicar nada más.
  • El niño debe comprender por qué está en la silla o rincón de pensar. Es importante tener en cuenta el nivel de edad antes de aplicarla.

No recomiendo a menores de 2 años ya que no lo entienden. A partir de los 2 años empiezan a comprender de qué se trata, puesto que van asociando su mal comportamiento con el aislamiento momentáneo. A los 3 años tienen edad suficiente como para que la técnica vaya siendo eficaz y a los 4 son suficientemente capaces de razonar los motivos por los cuales están en la silla de pensar y de entender conductas alternativas. 


  • El time-out, sencillamente retirarlo del lugar donde se produce la conducta indeseada, es aplicable a los 18 meses. Por ejemplo, un niño que muerde en el parque reiteradamente a sus compañeros o les tira arena se puede colocar en su carrito de paseo durante unos instantes cada vez que reproduzca este comportamiento.
  • Empleamos el time-out o la silla de pensar cuando no sea posible utilizar otras técnicas como la extinción (retirar la atención) o favorecer un comportamiento alternativo como apagar el televisor cuando nuestro hijo mira la tele demasiado cerca.
  • Únicamente utilizamos esta técnica cuando el comportamiento inadecuado de nuestro hijo se ve reforzado por el ambiente en el que se encuentra y no podemos hacer nada de lo expuesto en el punto anterior.
  • Debemos tener en cuenta que la frecuencia con la que aplicamos este tipo de castigo también tiene una gran influencia sobre los efectos que pretendemos. Si el niño se pasa todos los días en la silla de pensar y por cualquier motivo lógicamente esta técnica dejará de ser eficaz. La utilizaremos solo cuando sea totalmente necesario y no como único modo de modificar comportamientos inadecuados.

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Sara Tarrés

Soy Sara Tarrés, licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona, con Máster en dificultades del aprendizaje (ISEP) y Postgrado en Psicopatología infantojuvenil (ISEP). He trabajado como asesora y orientadora de padres y maestros en diferentes escuelas concertadas de Barcelona y como reeducadora de niños que presentaban diferentes dificultades en su aprendizaje. Actualmente dirijo Mamá Psicóloga Infantil desde donde oriento a padres en temas de crianza, desarrollo y educación. Esto me permite compaginar mi faceta de madre a tiempo completo sin dejar de lado mi actividad profesional.

Esta entrada tiene 20 comentarios

  1. Anonymous

    mi esposa es partidaria de esta «tecnica»; personalmente yo no. Observando a mi hijo de 3 años me parece que se frustra, luego dice cosas lamentandose de su comportamiento y que no le queda otra que acatar para dejar de sentirse culpable por algo que le nace. A mi si me parece que eso daña su autoestima al aceptar el sometimiento a las reglas del que tiene poder. No digo que no deba a prender las reglas familiares, escolares y sociales pero el costo es lo que me preocupa. Yo le he sugerido a mi señora que antes de hacerle time out a mi hijo se lo haga ella primera a ver si puede reflexionar en que pudiera estar haciendo que finalmente produce o contribuye a que pase tal comportamiento. Recuerdo a modo de ejemplo un centro de estimulacion donde tenian la musica a un volumen fuerte y distorsionado los niños adentro inquietos. No se si era para tratar de tapar sus expresiones infantiles (o las de ellas), hacer propaganda de que ahi hay un centro, ambas; pero yo sentado esperando hablar con la profesora me resultaba una tortura. Entonces le dije a la profesora que con esa bulla los niños no se van a sentir comodos por no decir adoloridos y que dificilmente asi van a aceptar de buen agrado algo como ponerse tranquilos (en movimiento y hablar). Soy de la idea que los padres los traemos al mundo, a nuestro mundo familiar y social; y que si creemos que es perfecto y que es un malo por no obedecernos o que esta mal de la cabeza por ser asi somos nosotros lo que estamos mal. Tiempo fuera es sacarlo de ese unico mundo desconocido e incoherente para ellos pero que es el unico que tienen en ese momento; es como una amenaza a su identidad; no lo veo muy diferente a un secuestro de tu libertad donde el quemenos quiere volver, auqnue ese volver sea a ese mismo sitio incomprensible que no acepta que podría aprender màs de un buen ejemplo que de una privación dada desde el poder.

  2. Anonymous

    Soy maestra de Infantil desde hace diez años y nunca me había planteado recurrir a esta tecnica pero este curso mi grupo es desesperante no sé si sabré aplicarla, sólo quiero poeer dar clase.

  3. carmen canchica

    Muy buen articulo, les comento mi experiencia, yo tengo una habitación alejada de la casa donde están guardados los artículos viejos y allí lo envió cuando se porta mal, lo siento en una silla, lo regaño y en ocasiones le doy dos nalgadas, nose si eso es un time out? en todo caso he estado revisando esta guía link http://www.universiaglobal.com/crianza_familia01.htm para la crianza de los hijos que me ha resultado muy útil y siguiendo estos consejos y otros como los que veo en este articulo me ha ido mejorando el comportamiento.

  4. candy

    Hola, soy maestra y pedagoga de infantil. Quiero deciros que las técnicas, recursos, etc, no deben confundirse con pautas cerradas y fijas, que el uso del lenguaje nos permite dar forma a algo para que lo entendamos, pero que no tiene que ser excluyente.

    Con la técnica del time.out, silla de pensar, o llamémoslo x, se ponen en marcha una serie de recursos para enfrentar un comportamiento disrruptivo. No tenemos que quedarnos en las palabras pensar, ni en el abandono, ni en el castigo… No va en contra de la empatía.

    Como bien recoge nuestra querida psicóloga, hay que ofrecer alternativas, dialogar previamente, avisar de que algo que ocurre se puede hacer de otro modo, porque afecta a alguien (está pegando, tirando cosas…) no podemos escucharlo (grita), etc. Se le dirá que se le entiende, pero que intentemos hacerlo de mejor modo (jugar sin pegar, gritar, lanzar cosas,…). Si su comportamiento continua podemos utilizar el time-out, como otro recurso más, siempre os adaptaréis a vuestras situaciones.

    El método funciona, yo lo he aplicado en mi aula durante 6 años, con niños/as de 2 a 6 años, no se trata de que el niño haga una reflexión abstracta, se trata de preparar para el diálogo, (un diálogo también entendido adaptado a la edad de nuestros hijos).

    Se puede reforzar con normas ilustradas, y/o escritas, que se hayan hecho entre todos,

    Es normal que en pleno momento de conflicto el niño o niña no quiera quedar apartado, su comportamiento estar asociado a otros aspectos (cansancio, llamadas de atención, poco control de sus impulsos…). Por ello lo que mejor funciona es mantener la calma, y entender cada recurso como lo que realmente es, un recurso, que siempre deben ser flexibles, adecuados a nuestros hijos, y que dan resultados una vez que hemos tenido paciencia para mantenerlos en el tiempo.

    El grito no lleva a nada. Lo que más ayuda a vuestros hijos es que los observéis y encontréis sus necesidades, que se sientan escuchados, y que encuentren pautas de comportamiento, NO REGLAS; NORMAS ESTRICTAS; sino ayuda, para no encontrarse perdido.

    Es normal que surjan dudas, y casos muy diferentes, las orientaciones generales sirven para introducir temáticas que suelen ser conflictivas en la infancia, en la educación… Pero cada caso debe tratarse con atención individualizada, 🙂

    Saludos

  5. Ana,
    gracias por el comentario.
    Sí,es cierto que a partir de los 12 meses se podría aplicar, pero aún hay niños que entienden que los apartamos de un sitio como un juego, por eso creo más conveniente utilizar el time-out como tal a partir de los 18 meses, ya que en este momento entienden mucho mejor qué es lo que estamos haciendo.
    La silla de pensar, es un tema que genera polémica, lo se …
    Muchas gracias por tu opinión, sinceramente.

  6. Ana

    Hola! Me ha gustado mucho el post 😉 coincido contigo en lo que dices, pero opino que el «tiempo fuera» es aplicable desde el momento y hora en el que los pequeños «nos la lían». Quiero decir que, hasta los 12 meses no tienen del todo claro (los hay que sí, eso ya cada padre que estime), pero en el momento y hora que lloran o patalean porque quieren algo, esta técnica es perfectamente aplicable. Recordar que los niños no tinene un pelo de tontos (aprenden mucho más rápido que muchos adultos), en cuanto vean que tienen tres veces seguidas la misma respuesta ante una situación, no hace falta explicar absolutamente nada.
    En cuanto a la silla de pensar, como bien dices, no debe aplicarse antes de ciertos momentos, ya que interpretan que es un castigo más que otra cosa, y entonces perdemos un elemento que es muy útil en su educación (¡¡aunque personalmente no me gusta nada!!)

  7. Nuria

    Ahora está genial desarrollado!!! Gracias por explicarlo tan bien!! 🙂 yo estoy empezando a utilizar la silla para el tema de la comida pero como a veces le da igual no comer no me funciona en muchas ocasiones, también porque la peque tiene 2 años y seguramente es todavía pronto para que entienda qué significa y que no es un juego.
    Muchas gracias!
    Un beso
    Nuria (Criar a un bebé difícil)

  8. modomama.com

    Hola Sara, gracias por tomar el tiempo de revisar el post y propiciar puntos de encuentro. Sigo no estando de acuerdo con este método, empezando por el uso de la palabra «castigo» que ya para mí supone una situación extrema que deberíamos evitar a toda costa. Propongo la conversación, la explicación y la empatía. Manejar las consecuencias como producto natural de todas las decisiones que tomamos en la vida. En mi caso particular, tengo 3 hijos (10, 6 y 3), y aunque en ocasiones los he retirado de la situación hasta conseguir un momento propicio para hacer el llamado de atención y luego, invitar a la reflexión, nunca he utilizado la silla de pensar ni he contado los minutos para asumir que ya mis hijos han reflexionado sobre lo que han hecho mal.
    Entiendo que esta técnica de modificación de conducta sea tan popular porque como bien dicen «funciona» pero al igual que entrenamos a una mascota para que haga o deje de hacer algo, los niños hacen o dejan de hacer sin pasar por la comprensión previa y la escogencia personal (muy importante esto) de no repetir la conducta inadecuada.
    Espero que estas líneas nos acerquen a una crianza más empática. Estoy a la orden para continuar el debate y contarles mi experiencia!
    Vida
    @modomama
    Venezuela

  9. Sí, es cierto se necesita mucha, mucha paciencia. Ser muy consistente en su aplicación pero luego funciona, los niños aprenden a autoregularse y ellos mismos pueden acabar yendo a su rincón de pensar para calmarse.
    Todo es cuestión de mucha paciencia y obviamente cada niño lo acepta de un modo distinto.
    Gracias por compartir tu experiencia.

  10. Territorio sin dueño

    Se necesita mucha paciencia pero funciona, al final se van solos, antes de que nadie se lo indique cuando saben que han hecho algo incorrecto

  11. Pilar

    La técnica del rincón de pensar funciona!!! Aunque puede variar el lugar segun el niñ@,como en mi caso. La mayor en el pasillo y el pequeño en su habitación,xq se escapaba del pasillo!!! No sabía la técnica!!!
    Lo que hay q evitar, y a veces cuesta, es reñirles mientras los llevas, después de leer tu post Sara, lo intentaré!!!
    Muchas gracias!!
    Pilar

  12. Anonymous

    Gracias, lo probare.

  13. Lo que comentas sobre tu hija de 3 años es muy normal, típico y frecuente. Es lógico que no quiera estar aislada y que busque volver al lugar dónde estaba.
    Al principio y viendo que le cuesta permanecer en el rincón de pensar podemos estar cerca de ella, eso sí sin prestarle ninguna atención. Recordemos que la técnica se basa precisamente en eso, en retirar la atención del comportamiento inadecuado. Piensa también que esta tecnica es más eficaz cuanto más serenidad logremos mantener los adultos en el momento de aplicarla. Es decir, cuando les mandamos al rincón de pensar lo hacemso sin gritar ni amenazar, ni zarandear. Tranquilidad, podemos dar tres avisos previos al castigo y luego aplicarlo si se mantiene el comportamiento.
    Tras la aplicación del time-out debemos encontrar rápido cualquier buena conducta para elogiar, y una buena es elogiar el hecho de haberse calmado.

  14. Anonymous

    Gracias por tus indicaciones, pero tengo problemas para aplicarlo, sobretodo con mi hija (3años). Se levanta constantemenre y intenta venir con el resto d la fzmilia. ¿como hago para q se quede en el rincon d pensar?
    Gracias

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