Mi hijo se ríe cuando le reñimos. ¿Qué hacer?

Mi hijo se ríe cuando le reñimos. ¿Qué hacer?

Le estás riñendo, muy seria, y tu hijo se ríe. En ese momento es difícil no sentir que se está burlando de ti, y el enfado sube. A mí me pasó con mi hijo mayor desde que tenía 2 o 3 años. Esa risa casi nunca es lo que parece, y entenderla cambia mucho cómo respondes.

Si te ocurre algo parecido sabrás que este tipo de situaciones generan conflicto, y como poco son chocantes a la vista de cualquiera,  sobre todo si crees que tu hijo se está riendo de ti en plena cara cuando tú le estás llamando al orden.

Bien, es justo decir que este comportamiento, reírse mientras le estás riñendo ocurre con bastante frecuencia, sobre todo en niños pequeños de entre 2-3 incluso 4 años. Debemos entender un poco el modo de pensar de nuestros hijos para poder comprender el por qué de esta conducta. De este modo evitaremos enfadarnos más por algo que creemos de mala educación.

¿Por qué ocurre? ¿Por qué se ríe cuando le reñimos?

En un principio, cuando son muy pequeños, y hablo de niños de 2 años, en muchas ocasiones toman la regañina como un juego o intentan ablandarnos un poco mostrando su lado más agradable para que nuestro enfado se disipe lo antes posible y volvamos a ser esas mamis (papis) que les besamos, abrazamos y jugamos con ellos.

En esta edad no hay nada más lejano de la mala educación o burla hacia nosotros. Este comportamiento es una conducta propia de la inmadurez de nuestros pequeños, que todavía no saben gestionar sus propias emociones y mucho menos la de los demás. Así que si te ocurre esto, mami, papi, no te sulfures más, tu hijo no te está tomando el pelo ni quiere hacerte quedar en ridículo ni nada parecido.

Aunque te resulte frustrante debes entenderlo como parte de su aprendizaje emocional, poco a poco irá asimilando que mientras alguien está muy enfadado no debe reírse.

En niños más mayores, de 4 o 5 años, ocurre lo mismo, no hay intención de atacarnos, fastidiarnos o disgustarnos todavía más al reírse de nosotros, sencillamente no pueden controlar esa risa nerviosa que les ataca cuando se encuentran en una situación incómoda, tensa y conflictiva. La risa que les asalta es una risa nerviosa cuando se ven metidos en un aprieto. Así que actuando enfureciéndonos más y tomando su risa ante las regañinas como algo en contra nuestro no ayudará en nada a resolver esta situación.

Qué hacer en el momento

  • Baja el volumen. Si subes la voz, la tensión sube, y con ella la risa nerviosa.
  • No le preguntes «¿de qué te ríes?». Céntrate en lo que pasó: «Has tirado el vaso. Vamos a recogerlo juntos.»
  • Pocas palabras. Cuanto más largo el sermón, más incómodo se siente, y más se ríe.
  • Si notas que estás a punto de estallar, para un momento antes de seguir. Lo tuyo también cuenta.

Y después, cuando estéis tranquilos

  • Habla de la risa sin reñir: «Antes, cuando estaba enfadada, te reías. A veces nos reímos cuando estamos nerviosos. ¿Te pasa?»
  • Ayúdale a ponerle nombre: «¿Te daba vergüenza? ¿Te asustaste un poco?»
  • Si tú también perdiste las formas, repara: «Antes te he gritado. No me gustó cómo te lo dije.» Así aprende que un enfado no rompe el vínculo.

Con el tiempo, cuando tenga más palabras para lo que siente, esa risa irá apareciendo menos.

¿Te has reconocido en este artículo?

Si cada vez que le riñes se ríe y la situación acaba peor de lo que empezó, podemos mirar juntas qué está pasando.

En una primera consulta online hablamos de lo que está pasando entre tú y tu hijo. Después te llevas una ficha con lo que hemos visto y algunas pautas para probar en casa.

Pedir una primera consulta

¿Te ha pasado algo parecido en casa? Puedes contármelo en los comentarios: los leo todos. Escribir un comentario

Envíaselo a quien esté viviendo lo mismo

Curso gratuito · 7 lecciones

Desmontando mitos de la crianza

Siete ideas muy repetidas que añaden culpa y confusión. Lecciones breves para recuperar tu propio criterio.

Empezar gratis Solo nombre y correo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Tienes una duda concreta o quieres contarme algo?

Escríbeme en privado →
Newsletter semanal

Si este tema te importa, cada semana escribo sobre crianza real.
Sin idealizar, sin culpa añadida. Al suscribirte te mando una guía gratuita para reconocer las necesidades emocionales de tu hijo.

Sin spam. Baja cuando quieras. Al suscribirte aceptas la política de privacidad.

¿Te ha resonado? Compártelo con alguien que lo necesite

PDF gratis — 5 señales de que tu hijo necesita apoyo emocional