Mi bebé tiene un temperamento difícil

Tener un bebé con un temperamento difícil o de alta demanda puede ser una experiencia profundamente exigente y solitaria. En este artículo comparto una vivencia personal y profesional para explicar qué caracteriza a estos bebés, por qué su comportamiento no es un error ni un problema a corregir, y cómo acompañarlos desde la comprensión, la paciencia y la seguridad emocional.

Este artículo fue escrito a partir de una experiencia personal intensa y ha sido revisado desde la mirada profesional y vital actual.

Hoy sabemos que el temperamento difícil o de alta demanda no es un problema ni un error en la crianza, sino una forma de ser con la que algunos bebés nacen y que requiere mayor acompañamiento, comprensión y sostén adulto.

Mantengo este contenido, actualizado y matizado, porque sigue poniendo palabras a una vivencia que muchas familias experimentan en soledad y porque comprender el temperamento del bebé puede aliviar culpa y ofrecer mayor seguridad a madres y padres.

Tener un bebé con un temperamento difícil puede convertirse en un auténtico desafío, especialmente para los padres primerizos que se enfrentan a las constantes demandas de un pequeño que parece complicado de satisfacer.


Este post, Mi bebé tiene un temperamento difícil, está cargado de vivencias personales, ya que mi segundo hijo fue un bebé de alta demanda que puso a prueba muchas de mis capacidades como madre. A día de hoy, es un niño sano y fuerte, aunque aún conserva algunas de las características de su temperamento inquieto, demandante y «difícil».

Mi experiencia personal con un bebé de temperamento difícil o de alta demanda

Mi segundo hijo, P., nació prematuro a las 34 semanas. Llegó al mundo mediante una cesárea programada debido a un retraso del crecimiento intrauterino, cuyas causas aún desconocemos.


Pesó 2070 gramos y, desde el primer momento, lloró con fuerza. Todo parecía molestarle, y su reacción era siempre un llanto fuerte y desconsolado.


Estaba en constante movimiento, nunca se quedaba quieto (excepto cuando dormía, y eso cuando conseguía dormir). Sus siestas eran de apenas 30 minutos, una constante desde que salió de la clínica tras pasar 15 días en la incubadora.


En un principio, consulté a mi pediatra porque me preocupaba mucho su manera de llorar. No le dio importancia y pensó que podría estar sufriendo de depresión postparto, aunque afortunadamente no era el caso. Sin embargo, en cada revisión yo insistía: algo era diferente comparado con mi primer hijo. P. lloraba por todo y era difícil consolarle. Ni yo ni nadie parecía poder calmar su llanto fácilmente.

En una de esas revisiones, mi pediatra sospechó que podría tener reflujo, por lo que le medicamos, pero su llanto continuaba siendo fuerte y desconsolado. Todo apuntaba a un temperamento difícil pero nadie me decía nada al respecto.

El pediatra me aconsejó dejarle llorar y aplicar el Método Estivill, pero decidí no seguir ese camino. En ese momento ya tenía dudas sobre su aplicación, y hoy tengo claro que sus efectos son nocivos. Así de claro lo digo.


Hoy en día, hay numerosos estudios que demuestran que dejar llorar a los bebés sin consuelo puede afectar negativamente el desarrollo de sus conexiones cerebrales. Tal como menciona la contraportada del libro «El amor maternal. La influencia del afecto en el cerebro y las emociones del bebé«, de Sue Gerhardt

.

«Una crianza amorosa no es solo una decisión educativa, sino que moldea las conexiones cerebrales del bebé, predisponiéndole a un futuro con empatía, autocontrol y conexión con los demás.» — Sue Gerhardt.



Volviendo a mi experiencia, desde los primeros días tuve la firme convicción de que mi hijo era un bebé de temperamento difícil. Como psicóloga infantil, conocía los tres tipos básicos de temperamento en bebés, y P. cumplía casi todas las características de un temperamento complicado.

Si te interesa saber más sobre este tema, te invito a leer mi artículo sobre el temperamento de los bebés, donde explico en detalle las diferencias entre cada tipo.

¿Cuáles son esas características? Las veremos a continuación.


Bebés de Temperamento Difícil o de Alta Demanda: Características Principales


Los bebés de alta demanda presentan algunas características clave que pueden desafiar a los padres. A continuación, exploramos las tres más significativas:

1. No Tienen Rutinas

 Suelen tener dificultades para establecer rutinas.

Por ejemplo, P. no entraba en la rutina de alimentación. Cada hora y media lloraba desconsolado porque tenía hambre. A diferencia de un bebé que toma pecho, P. estaba alimentado con biberón, lo que complicaba la predicción de sus necesidades. Siempre llevaba un biberón a todas partes, incluso para salidas breves.

En cuanto al sueño, no tenía hábitos establecidos para dormir. Cuando escribí este post, a los 10 meses, seguía sin habituarse bien a ninguna rutina de sueño.

Contenido relacionado: Hábitos y rutinas. Beneficios en bebés y niños.

2. Fácilmente irritables

Otra característica de los bebés con temperamento difícil es que son fácilmente irritables.

P. lloraba por cualquier cosa y especialmente cuando estaba cansado. Podía llorar desconsoladamente durante 45 minutos, sin que nada lo calmara. Ni los movimientos ni los paseos en el cochecito parecían ayudar. Lo mejor en esos momentos era dejar que se calmara poco a poco, dándole la mano para que no se sintiera solo.

Cuando P. se enfermaba, también era un desafío, ya que no soportaba bien el dolor físico.

3. Muy activos

Los bebés de alta demanda son muy activos.

P. no paraba ni un instante; siempre estaba realizando actividades físicas.

En casa, su mayor afición era sujetar las arandelas y saltar en su parque.
Con todas estas características, es fundamental tener mucha paciencia. Los bebés de temperamento difícil requieren atención y comprensión constantes.

Afortunadamente, a medida que crecen, comienzan a desarrollar ritmos más estables. Generalmente, los niños con temperamento difícil tienden a mejorar a medida que se acercan al año de vida.

Conclusiones

Criar a un bebé de alta demanda puede ser una experiencia abrumadora, especialmente para los padres primerizos. Sin embargo, es importante recordar que cada llanto y cada desafío son parte de un proceso de desarrollo y comunicación. A través de la paciencia, el amor y la comprensión, es posible ayudar a nuestros hijos a encontrar su ritmo y a desarrollar conexiones emocionales saludables.

Si tienes un bebé con estas características, ármate de paciencia; con el tiempo, él se irá estabilizando. Recógelo, abrázalo… su forma de manifestar sus necesidades es a través del llanto. Es un bebé, y su comunicación principal en esta etapa es el llanto.


Si deseas profundizar más sobre el tema, puedes leer este artículo en El País donde me entrevistó para dar mi opinión profesional sobre niños y niñas de alta demanda: cómo son y cómo debemos tratarlos.

Actualización

Catorce años después de mi experiencia con P., puedo decir con orgullo que se ha convertido en un niño sano y activo. Aunque fue una etapa desafiante, el amor y la atención que le brindamos han dado sus frutos. Recuerda, papás: aunque este camino esté lleno de obstáculos, se puede superar con tiempo, paciencia y mucho cariño.


Y, 14 años después, P. sigue siendo un niño maravilloso, lleno de energía y curiosidad. Estos momentos, por intensos que sean, forman parte esencial del crecimiento y desarrollo de nuestros hijos.

Foto cortesía (c) Can Stock Photo / AntonioGuillem

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4 respuestas

  1. Hola!
    A mi me pasó exactamente igual! Yo era muy consciente de que mi bebé no era como los demás: teta sin parar, sin horarios, sin sueño, etc, etc, etc….
    Fue muy angustioso el pensar que no lo hacía bien como madre! Pero descubrí que hay más bebés así…encontré un blog que me ha clarificado muchas dudas y que me ha permitido informarme de cómo puedo afrontar mejor esta situación: crianza de alta de demanda, de Mónica San Martín.

    1. Muchas gracias por compartir tu experiencia y facilitarnos información. Seguro que, al igual que a ti, el blog de Mónica San Martín será de gran utilidad para madres y padres que se encuentren en esta situación. Saludos,

  2. Hola!! Parece que estas describiendo a mi bebe de 9 meses Iván…es un terremoto me tiene agotada y encimas siempre esta conmigo, no tengo ayudas de nadie, estoy muy mal física y psicologícamente pero al menos hay esperanzas de q pueda cambiar algún día….un saludo Lourdes

  3. Lei tu blog porque dejaste el link en la pagina de baby center. Wow! Haz de cuenta que estas describiendo a mi hija. Asi es ella, inqueta, irritable, sin horarios y mala para drmir. Ah! Ademas siempre tengo que andar detras de ella para que coma. En fin! No ha sido facil! Pero lo mas importante es qe es muy sana y muy inteligente. A veces veo a otras mamas con sus bbes tranquilos o dormidos en sus carreola y ellas super arregladas! Y yo, hecha un desastre, con mi hija corriendo y trepando por tdos lados, siempre estoy cansada y apenas pued on tanta energia que tiene. De lunes a vernes, vamos en la mañana a la biblioteca, museos, parques, gimnasio paa niños, etc. Y por las tardes a nadar y a jugar al club. Eso es TODOS los das d lunes a domingo. Y aun asi, no se cansa. Sin contar que en la casa tiene diferentes actividades, desde juegos, play-doh, brincolin, armar cosas, jugar al doctor, en fin. Lo bueno es saber que hay otros niños como ella y lo mejor es tener mucha paciencia. Saludos y animo!

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