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La clave de una correcta alimentación infantil

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A estas alturas ya nadie debería poner en duda que una buena alimentación es la base para el correcto desarrollo de nuestros hijos, tanto a nivel físico, psíquico como social. Sabemos que seguir una alimentación adecuada es muy importante para todas las personas, pero en la infancia es fundamental porque el organismo de los niños se encuentra en crecimiento y formación, y por tanto es una etapa de alta vulnerabilidad en la que los padres debemos poner especial atención.

 

Una buena alimentación es vital para que nuestros hijos crezcan sanos y fuertes. Comer bien no solo afecta a su crecimiento físico sino también a su desarrollo intelectual. La alimentación está estrechamente relacionada con la capacidad de aprendizaje, comunicarse y pensar de nuestros hijos, pero también con su desarrollo psicomotor y  capacidad de adaptación a otras personas y entornos. Un niño que se alimenta de forma adecuada será un niño con menor probabilidad de tener, en un futuro, enfermedades como la diabetes, la obesidad, la hipertensión o incluso algunos tipos de cáncer.

Una alimentación variada y equilibrada

La clave de una correcta alimentación reside en seguir una dieta variada y equilibrada. Los niños deben aprender a comer de todo para que los alimentos que ingieren les proporcionen los nutrientes que su cuerpo en formación y desarrollo necesita. Esto es: calorías, hidratos de carbono, vitaminas, proteïnas, minerales, etc, … Y somos precisamente los padres los encargados de transmitirles e inculcarles unas correctas pautas alimentarias. Esto es, enseñarles desde pequeños la importancia de seguir una dieta saludable en la que nunca deben faltar ni las frutas ni las verduras, pero tampoco el pescado, ni los huevos o la carne.

¿Cómo ofrecer diariamente una dieta variada a nuestros hijos?

Para poder ofrecer diariamente una dieta variada a nuestros hijos podemos seguir las orientaciones que nos ofrece la pirámide alimenticia infantil. Esta conocida pirámide nos puede ayudar a conocer qué grupos de alimentos debemos ofrecer diariamente a nuestros hijos y cuáles solo de forma ocasional.

La pirámide de los alimentos es un gráfico que indica, de manera simple, qué alimentos debemos incluir en nuestra alimentación y en qué cantidades para tener una dieta sana y equilibrada. De ella se desprenden las siguientes ideas:

  1. Tomar dulces con moderación. El azúcar, el chocolate, la bollería, los helados grasos o las chucherías deben ser algo puntual y no parte de la dieta diaria de nuestros hijos.
  2. Hidratarse correctamente. La bebida principal debe ser siempre el agua, seguida de la leche y los zumos naturales, lo que también se pueden tomar con moderación.
  3. Tomar 5 piezas o raciones al día de frutas, verduras y hortalizas. La fruta fresca no debe sustituirse por los zumos envasados, porque son bebidas que contienen mucho azúcar  y que aportan muchas calorías vacías.
  4. Tomar diariamente hidratos de carbono (trigo, arroz, patatas, …) Este grupo de alimentos, los hidratos de carbono, son básicos  e imprescindibles en la etapa infantil, por lo que  tienen que formar parte de su dieta diaria. Si optamos por los cereales integrales mucho mejor ya que tienen mayor cantidad de vitaminas.
  5. Legumbres 3 veces por semana, de consumo frecuente. Lentejas, garbanzos, alubias, … son una excelente fuente de proteïnas, vitaminas, fibra y minerales.
  6. Carnes, huevos y pescado han de ir alternándose a lo largo de toda la semana.
  7. Embutidos sí pero con moderación.

Siguiendo estas ideas y haciendo caso a nuestro sentido común podremos ofrecerles a nuestros hijos la alimentación adecuada a sus necesidades nutricionales para que crezcan sanos y fuertes.

imagen Diseñada por Freepik

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