Ver la tele durante las comidas es un error, a mi entender, que muchos padres comentemos para tener a los niños distraídos mientras comen. Error. Los niños deben estar  atentos a lo que comen, cómo lo hacen y aprovechar estos momentos para compartir con el resto de la familia las experiencias que han tenido a lo largo del día.

Comer-en-familia

Ver la tele es una actividad que no es mala de por sí, lo «malo» es qué se ve, cuando se ve y por qué se enciende el televisor. Los padres debemos tener en cuenta estas tres cuestiones antes de coger el mando y apretar el botoncito que enciende la caja mágica. Sabemos que cuando ponemos la tele los niños quedan absolutamente abducidos por ella, dejan de prestar atención a cualquier cosa de su alrededor y solo existe aquello que ven y oyen en la pantalla.

Sabiendo esto no es de extrañar que digamos e insistamos que ver la tele durante las comidas es un error que deberíamos evitar al máximo para favorecer la comunicación familiar y que los niños se centren en la comida.

¿Por qué no se debe ver la tele durante las comidas?

  • Es importante que los niños estén atentos a lo que comen y cuánto comen, que se den cuenta de si están satisfechos o no, evitando que coman en exceso por falta de atención a las señales que su estómago envía a su cerebro o que coman excesivamente despacio o, que suceda algo también muy frecuente, que derramen lo que tienen en sus platos por estar totalmente distraídos.
  • Porque a comer también se aprende y por tanto, como padres implicados en la educación de nuestros hijos, debemos enseñar a comer a nuestros hijos tranquilos y relajados, evitando distracciones, centrados en lo que hacemos y respetando a las personas que tenemos a nuestro lado.
  • Ver la tele durante las comidas impide la comunicación y la experiencia de estar en familia compartiendo un momento que debería ser placentero, surgen disputas por el programa que se ve: uno quiere dibujos, otro una serie y los papás las noticias o documentales, … discusiones totalmente evitables y absolutamente prescindibles.
  • Porque en la mesa, mientras comemos, enseñamos buenos hábitos, no solo alimentarios sino de comportamiento: cómo sentarse, cómo hablar, cómo coger los cubiertos, cómo pedir las cosas, …

En definitiva, hay muchos momentos durante el día en los que podemos encender el televisor y ver la tele tranquilamente. Momentos para sentarnos y relajarnos, ver dibujos, documentales, las noticias o cualquier otra cosa que nos apetezca. Pero es preferible no ver la tele durante las comidas y dejarlo para después. Aprovechemos este momento para crear lazos comunicativos y afectivos con nuestros pequeños, acostrumbrémosles a hablar de lo que les ha sucedidos a lo largo del día, de sus inquietudes, de sus sueños, de sus miedos, … Hagamos de las comidas un momento de unión familiar donde se promueva la comunicación.

Sara Tarrés

Soy Sara Tarrés, licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona, con Máster en dificultades del aprendizaje (ISEP) y Postgrado en Psicopatología infantojuvenil (ISEP).He trabajado como asesora y orientadora de padres y maestros en diferentes escuelas concertadas de Barcelona y como reeducadora de niños que presentaban diferentes dificultades en su aprendizaje.Actualmente dirijo Mamá Psicóloga Infantil desde donde oriento a padres en temas de crianza, desarrollo y educación. Esto me permite compaginar mi faceta de madre a tiempo completo sin dejar de lado mi actividad profesional.