¿Tan difícil es que nuestros hijos aprendan a pedir perdón?

0

En otro artículo publicado en este mismo blog hace unos meses ya hablamos sobre la importancia de pedir perdón y lo difícil que parecía en primera instancia que nuestros hijos aprendieran a pedir disculpas. En esta ocasión nos planteamos precisamente esta cuestión ¿tan difícil es que nuestros hijos aprendan a pedir perdón?

niñas pequeñas besándose
La respuesta a esta pregunta debería ser no. No es tan difícil que nuestros hijos aprendan a pedir perdón si lo establecemos como una pauta desde pequeñitos. Cuanto antes empecemos a hacerles ver que hay cosas que hacen que molestan a los demás, que cuando faltan al respeto (llamando tonto o tonta a algún compañero, por ejemplo) o incluso cuando han hecho algo sin querer deben pedir perdón antes y más fácil resultará que aprendan. 

Enseñar a un niño a pedir perdón es responsabilidad nuestra, de los padres, ya que este aprendizaje es parte de su adecuado desarrollo emocional y personal. Es preciso que un niño sepa reconocer que comete errores, que algunas de las cosas que hace o dice lastiman a los demás, que tanto él como el resto de personas podemos equivocarnos.

Para enseñarles la importancia de pedir perdón nosotros somos su mejor ejemplo. Recordar que los niños pequeños aprenden básicamente por imitación y los adultos de referencia, es decir, nosotros los padres somos sus mejores espejos. Pero también podemos utilizar cuentos, películas o cosas que vemos por la calle. Cualquier momento puede ser bueno para inculcar a nuestros hijos la importancia que tiene saber reconocer que nos hemos equivocado o que hemos lastimado a alguien al que debemos pedir disculpas.

Los niños que aprenden a pedir perdón son niños más maduros y preparados para tener mejores relaciones personales y el mejor modo, no cabe duda es empezar a enseñarles desde bien temprana edad. Los padres que sabemos disculparnos cuando cometemos un error, que solemos decir lo siento me he equivocado somos el mejor ejemplo para nuestros hijos, ya que observan en nuestro modo de proceder que tras un comportamiento inadecuado reconocemos nuestros errores y lo sentimos. De este modo les enseñamos la necesidad de perdonar y de hacerse perdonar.

Los niños, nuestros hijos, son muy listos y aprenden rápido, si hemos hecho bien nuestro trabajo ellos sabrán cuando ha llegado el momento de pedir perdón. Puede que en un principio cueste, que en algunas ocasiones tengan más dificultades para decir lo siento, pero nuestra tarea es hacer que entiendan que todo el mundo se equivoca, que todos cometemos errores pero que pidiendo perdón seremos mejores personas.

Recomiendo estas dos lecturas:


Este blog utiliza cookies para mejorar tu experiencia de navegación.Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Acepto Leer más