¿La nuevas tecnologías nos alejan de nuestros hijos? ¿Son los smartphones y las tablets los causantes de que prestemos cada vez menos atención a nuestros peques? ¿Las redes sociales, los blogs u otras aplicaciones nos distancian y separan de los que más amamos para atender a quienes ni siquiera conocemos? Estas son preguntas que intento resolver en este artículo de opinión.

Es habitual ver en los parques infantiles mamás, papás o incluso abuelos mirando el móvil, es como un tic nervioso. Miramos el móvil para saber qué hora es, a través de él nos llegan las últimas noticias, lo utilizamos para hacer fotos a nuestros peques, mandamos mensajes a nuestros amigos, algun@s (como yo) llevamos nuestro trabajo en él y miramos y remiramos si se ha producido algún cambio en el estado de nuestro Facebook, twitter o sea cual sea la red social a la que estemos adheridos.

Las nuevas tecnologías están revolucionando el modo en el que nos comunicamos, aprendemos y trabajamos. Los smartphones y tablets nos facilitan la vida en muchos sentidos y como cualquier otra tecnología debemos emplearla siempre que la necesitemos pero evitando los excesos y cuidando esa frágil linea entre el uso y el abuso.

La crianza de los hijos es algo que requiere tiempo, paciencia y sobretodo algo que doy por hecho, amor. Los dos ingredientes fundamentales sobre los que se asienta la maternidad o paternidad responsable, el tiempo y la paciencia, son imprescindibles para ayudar a nuestros hijos en su desarrollo cognitivo, emocional y social. 
Tiempo, ese valioso tesoro que se nos escapa entre las manos. Un tiempo que dedicamos a tantas y tantas cosas a lo largo del día que a penas nos damos cuenta de nuestra propia existencia y que,  en ocasiones, desaprovechamos del modo más trivial. Es cierto que en internet encontramos la información de un modo rápido, podemos realizar compras si perder nuestro valioso tiempo en desplazamientos, leemos y aprendemos, trabajamos y nos desarrollamos … pero también desaprovechamos oportunidades de estar con los nuestros mientras se lo dedicamos a unos extraños.

Los padres debemos dedicarles tiempo a nuestros niños, dejando de lado (mientras estamos con ellos y sea posible) otras tareas, ya sean trabajo doméstico, ocio u otras cuestiones que nos roban el tiempo que deberíamos dedicar a acompañarles en sus progresos, guiarles en sus avances y corregirlos en sus tempranos errores.

Nuestros hijos necesitan que les estimulemos, que les hablemos, que les contemos ese cuento que nos piden, que les atendamos y no solo en sus necesidades más básicas de hambre, sed, sueño o higiene sino también en sus necesidades de ser escuchado, atendido, valorado,… y esto no es posible si no estamos ahí para demostrárselo día tras día.

Cuando no nos preocupamos por ellos, cuando estamos pero no les vemos, la comunicación entre padres e hijos se debilita, se interrumpe el flujo de interacciones y nos volvemos inaccesibles.

Los niños necesitan de nosotros, sus padres, para formarse un concepto valioso de sí mismos y si lo que les trasmitimos es que no tenemos tiempo para ellos porque estamos ocupados en cosas “más importantes” finalmente crecerá la idea de que ellos no lo son cuando en realidad deberían ser lo más importante de nuestras vidas y el trabajo más valioso que realicemos nunca.

Los niños que crecen sin unos padres que les atiendan, que les dejan hacer sin preocuparse por ellos pueden acabar presentando actitudes inmaduras, baja autoestima, dificultades para aceptar las normas y para relacionarse socialmente.

Hay que saber autolimitarse, y como adultos que somos, debemos saber priorizar, dejar de lado lo superfluo y dedicar nuestros esfuerzos a lo realmente importante, si al final dedicamos más tiempo a las personas que no conocemos que a las que más amamos estamos fracasando y hay que rectificar.

Esta soy yo. Madre a tiempo completo y psicóloga infantil con Máster en Dificultades del Aprendizaje y postgrado en psicopatología infantil. Orientadora de padres en temas de crianza, desarrollo y educación. Amante de la colaboración altruista en espacios que buscan dar respuestas a las preguntas que los padres se formulan día a día. Bloguera, twittera, me encanta perderme en pinterest y compartir en facebook. Pero admito que debo poner límites a mi trabajo on-line para poder separar mis roles sin que nadie salga perjudicado. Tengo una vida en las redes sociales tan activa como como yo quiero que sea, debo reconocer que si no le pusiera límites consumiría todo el tiempo que tengo y más y eso no es justo ni para mi ni para quienes amo y están siempre a mi lado.

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Sara Tarrés

Soy Sara Tarrés, licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona, con Máster en dificultades del aprendizaje (ISEP) y Postgrado en Psicopatología infantojuvenil (ISEP). He trabajado como asesora y orientadora de padres y maestros en diferentes escuelas concertadas de Barcelona y como reeducadora de niños que presentaban diferentes dificultades en su aprendizaje. Actualmente dirijo Mamá Psicóloga Infantil desde donde oriento a padres en temas de crianza, desarrollo y educación. Esto me permite compaginar mi faceta de madre a tiempo completo sin dejar de lado mi actividad profesional.