Las ocho diferencias, un juego para mejorar la atención selectiva y la percepción visoespacial

Seguro que todos en alguna ocasión hemos jugado a encontrar las ocho diferencias de un dibujo, ya sea en el periódico o en alguna revista de pasatiempos. Todos, sin saberlo, hemos potenciando de este modo nuestra atención selectiva y nuestra capacidad de percepción visoespacial.

8 diferencias

Consideraciones previas

Encontrar las ocho diferencias, las cinco o las siete, es un excelente ejercicio para el refuerzo y desarrollo de las habilidades mentales de nuestros pequeños. Desde aquí te animo a que le proporciones la oportunidad de realizar este tipo de actividades al menos una o dos veces por semana.

Ten en cuenta que los dibujos en los que se anima a encontrar las ocho diferencias son un ejercicio clásico para trabajar la atención y la percepción visual. Se trata de comparar dos dibujos entre los que se deben encontrar los elementos que los distinguen. En este tipo de actividad se ejercita la habilidad de comparación ordenada para no dejar ningún detalle sin contrastar.

¿Por qué son importantes estos ejercicios para los niños?

Sabemos bien que el principal motivo por el que un niño o niña realiza este tipo de ejercicios o actividades de buscar las ocho diferencias, o las que sean, es para entretenerse, divertirse y pasar el rato.

Pero más allá de la diversión, que es ya de por sí muy importante, existen otros motivos por los cuales recomiendo que los animes a realizarlos:

  • Se trabaja la percepción visual,
  • permite que los niños estén atentos y concentrados,
  • estimulamos la memoria visual,
  • fomentamos la paciencia, tenacidad y perseverancia

La atención es una capacidad esencial que se necesita para poder alcanzar de forma adecuada conocimientos y para poder comprender cualquier información oral o escrita.

Recuerda, sin atención no hay aprendizaje, de manera que para poder recordar cualquier información se requiere que hayamos estado atentos a ella previamente. Ejercitando la atención mediante este tipo de actividades lúdicas ayudamos a nuestros hijos a entrenar su cerebro en esta función ejecutiva tan necesaria para su

¿A partir de qué edad pueden empezar a jugar a buscar las ocho diferencias?

Jugar a buscar las ocho diferencias es una actividad que se puede empezar desde los 3-4 años. Eso sí, cuanto más pequeño se el niño más claras deberán ser las diferencias entre los dos dibujos que le proponemos.

Poco a poco los niños van perfeccionando su habilidad para analizar y rastrear cada detalle y así encontrarlas.


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Algunos libros y cuadernos recomendados para encontrar diferencias

(c) Can Stock Photo / Magura

Libros recomendados para niños y niñas a partir de 6-7 años que trabajan las 8 diferencias, con unas excelentes ilustraciones, que pueden convertirse en un excelente regalo ya sea para cualquier momento pero también para un cumpleaños o como regalo de Navidad:

Para concluir

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