Empieza el cole, empiezan los problemas para dormir.

Sabemos que el inicio del cole genera mucha ansiedad en algunos niños, una ansiedad que forma parte del proceso normal de adaptación escolar y a la que debemos prestar atención para poder atender a nuestros hijos de la mejor forma posible, sin riñas, gritos o castigos . En esta ocasión hablamos sobre los problemas para dormir causados por el inicio del cole, derivados de unos hábitos cambiados durante el verano o por la incertidumbre de cómo será este curso.

Quizás te estás encontrando con que tu hijo está teniendo problemas para conciliar el sueño ahora que ha empezado el cole o bien que ya desde días antes se mostraba preocupado y ansioso por el inminente inicio de las clases. Esta ansiedad puede exteriorizarse de varias formas, una de ellas es la de las dificultades para conciliar el sueño producto de la preocupación que genera volver a enfrentarse a las rutinas y a las exigencias del día a día.

Lo normal es que con la llegada del inicio de curso aparezcan algunos síntomas de lo que llamamos adaptación escolar, periodo que dura alrededor de un par o tres de semanas y que se da en todos los cursos, es decir en todas las edades, aunque es más manifiesto en la etapa infantil. Los síntomas más visibles incluyen la dificultad para dormir y cambios en el apetito, por lo que si a tu hijo le está costando conciliar el sueño durante estos días piensa que lo más probable es que forme parte de su proceso de adaptación a la escuela.

¿Qué podemos hacer para disminuir los problemas para dormir derivados del inicio del cole?

Lo principal es crear unos buenos hábitos. Sabemos que durante el periodo estival los horarios se han vuelto muy flexibles y que en vacaciones nunca es demasiado tarde para acostarse. Ahora bien, con el inicio del cole todo debe volver a la normalidad y ello significa acostarse temprano para poder descansar lo suficiente. Por tanto intentaremos seguir siempre más o menos las mismas rutinas una vez iniciemos el cole. Esto incluye determinar unos horarios para:

  • el descanso y la diversión,
  • hacer los deberes,
  • baño o ducha,
  • cena,
  • ritual de higiene nocturna (ir al baño, cepillarse los dientes, …)
  • y acostarse.
Para reducir la ansiedad que genera volver al cole, como padres debemos ser capaces de proporcionar a nuestros hijos la confianza suficiente para que puedan asistir sin miedo. Para ello procuraremos:
  • transmitir lo positivo de ir al cole: la posibilidad de aprender cosas nuevas a diario, de hacer amigo o reencontrarlos, de las excursiones que harán, …;
  • que no se sientan presionados por nuestras exigencias, esperanzas o anhelos;
  • que sientan reconocidos positivamente por nosotros;
  • que les reconozcamos el esfuerzo que realizan a diario;
Y por último. aunque o por ello menos importante, practicar la escucha activa, dialogar, hablar con naturalidad con nuestros pequeños. Es importante que encontremos el tiempo para atender a todo aquello que nos quieran decir, sus preocupaciones ante los nuevos retos del curso, problemas o conflictos con sus amigos o compañeros, lo que sea que quieran compartir con nosotros es importante.

Recuerda que para conseguir conciliar el sueño es importante estar relajado, sin preocupaciones y sentirse bien. Al igual que nosotros, los adultos, nuestros hijos tienen sus preocupaciones y angustias. Nosotros podemos reducirlas si empatizamos con ellos (nos ponemos en su lugar) y les aportamos la seguridad que tal vez hayan perdido a lo largo de estos primeros días de cole.

Si los problemas para dormir persisten más allá de las 2 primeras semanas e interfieren notablemente en su día a día debes plantearte hablar con el pediatra y los tutores de tu hijo para poder encontrar una solución a la problemática que le está afectando.

photo credit: katrinket via photopin cc

Sara Tarrés

Soy Sara Tarrés, licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona, con Máster en dificultades del aprendizaje (ISEP) y Postgrado en Psicopatología infantojuvenil (ISEP). He trabajado como asesora y orientadora de padres y maestros en diferentes escuelas concertadas de Barcelona y como reeducadora de niños que presentaban diferentes dificultades en su aprendizaje. Actualmente dirijo Mamá Psicóloga Infantil desde donde oriento a padres en temas de crianza, desarrollo y educación. Esto me permite compaginar mi faceta de madre a tiempo completo sin dejar de lado mi actividad profesional.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Laura, los niños de esta edad deben dormir todo lo que puedan, puesto que están en pleno desarrollo físico y cognitivo y necesitan dormir para crecer y fijar lo aprendido. Dicho esto y dejando de lado los temás más académicos de porqué deben dormir más o menos horas, pienso que acostarle antes de las 20:30 no tiene sentido, por tanto disfruta de él durante el tiempo que estéis juntos porque el amor y el cariño también nutre y alimenta (siempre que no le sobrestimulemos). Lo mejor es acostarlos entre las 20:30-21:00h.

    En cuanto si se dormirá antes o no cuando empìece el cole por la tarde ya lo irás viendo, ellos también se van autorregulando y quizás se levantará algo más tarde y necesitará una siesta de una hora.

    Por último, no te sientas tan mal y ve adapatandote un poco en función de los ritmos biológicos de tu pequeño. Aprovechar el tiempo que paséis juntos y disfruta al máximo de su descanso. No es justo para tí ni para tu hijo que os sintáis culpables por jugar unos minuto más o por acostaros un poco antes otros días.

    Ánimo, seguro que vas viendo como todo es más sencillo a medida que os vayáis adaptando al ritmo escolar.

    Saludos,

  2. Laura ivm

    Mi hijo cumple mañana 33 meses, es decir, hace los tres años en diciembre, y le llevo todos los días a dormir sobre las ocho y media, puesto que a las siete de la mañana como muy tarde debería levantarse. Pues bien, para cuando se duerme son ya cerca de las nueve y media, y él solo se suele despertar entre las seis y media y las siete menos cuarto, por lo que yo estoy preocupada ya que duerme justo nueve horas, y creo que todavía es muy pequeño para eso. Si bien es cierto que por ahora echa siesta, y como todavía no va al cole por la tarde se suele alargar hasta tres horas algunos días, no sé cuando dentro de dos semanas empiece a ir al cole por las tarde cómo va a recuperar ese tiempo. Y encima mi madre me dice que le llevo muy pronto, pero a mí lo que me gustaría de verdad es disfrutar de mi hijo más tiempo (puesto que hasta las seis menos cuarto de la tarde no le puedo recoger de casa de la abuela), y me veo en ese gran dilema entre su bienestar (pues creo que no duerme lo suficiente) y dejarle jugar más y aprovechar más tiempo juntos. Ahora cuando empiece el cole por la tarde seguramente se dormirá antes (para mi desgracia), al echar menos siesta (o nada) pero este verano en vacaciones ha sido raro el día que se ha quedado en la cama más allá de las siete y media por lo que aunque quisiera levantarle más tarde tampoco puedo. Seguramente será que necesita menos horas de sueño que otros niños, pero me siento tan culpable de estar haciendo algo mal…

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