Pocas personas hoy en día podrían poner en duda que nuestra apariencia física tiene un impacto importante sobre nuestro bienestar en general, y en nuestra autoestima y autoconcepto en particular. Sabemos bien, por los estudios realizados al respecto que problemas dermatológicos tan comunes y frecuentes como el acné, la rosácea o la psoriasis afectan al bienestar emocional de las personas que los padecen, pudiendo llegara a sufrir, en algunos casos, trastornos psicológicos tan importantes como lo es la depresión.

Hoy fijo la mirada en el impacto que tienen estas afecciones sobre nuestro bienestar y qué podemos hacer para remediarlo.

el impacto de neustra apariencia física sobre nuestro bienestar
(c) Can Stock Photo / evgenyatamanenko

La piel, un órgano increíble

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y el que más expuesto está los elementos externos. Entre las principales funciones de nuestra piel destacamos su función protectora, termorreguladora y sensorial. Además, a través de la piel – sobre todo la facial – comunicamos cómo nos sentimos:

  • Enrojece de vergüenza o enfado,
  • Palidece ante el miedo
  • Se arruga con las preocupaciones.

Al ser la piel una barrera de protección de nuestro organismo del exterior es la que más probabilidades tiene de:

  • sufrir lesiones: quemaduras, cortes, rasguños, magulladuras
  • infecciones: bacterianas o víricas
  • reflejar enfermedades autoinmunes o reactivas a estados emocionales como el estrés. 

Principales afecciones de la piel

Son muchas las alteraciones de la piel que puedemos sufrir, las más comunes son:

  • acné, 
  • dermatitis, 
  • psoriasis, 
  • rosácea o 
  • las igualmente incómodas verrugas. 

Este tipo de afecciones pueden llegar a tener un alto impacto en la autoestima de las personas que las sufren y es por ello que deben ponerse en manos de profesionales expertos para que les ofrezcan el tratamiento dermatológico que mejor se adapte a su problemática. 

Si sufres alguna de ellas o cualquier otra que te esté causando malestar no dudes en contactar con tu dermatógo en Barcelona, Madrid, Sevilla o la ciudad donde residas.

Ponerte en sus manos te permitirá conocer qué hábitos debes seguir, el tipo de cuidados que requiere tu piel o si es conveniente realizar algún tratamiento con aparatología de última generación como lo son los que implican la dermatología láser. Estos últimos permitem tratar cicatrices, manchas, estrías o varices. Problemas que también tienen un alto impacto en la autoestima y que reducen significativamente la calidad de vida de las personas que las padecen, sobre todo si están en zonas muy visibles o son muy grandes.

Afecciones de la piel y autoestima

La autoestima es la valoranción, positiva o negativa, que hacemos de nosotros mismos. Se construye principalmente durante la infancia y adolescencia pero continua en proceso a lo largo de toda nuestra vida. No es algo fijo ni invariable, afortunadamente para aquellas personas que, por los motivos que fuera, durante sus primeros años no tuvieron la oportunidad de construir una sana autoestima o para aquellas que en algún momento determinado la perdieron.

Sabemos que durante nuestros primeros años de vida todo cuanto dicen y esperan de nosotros las personas significativas que nos rodean (padres, amigos, maestros y otros educadores) tienen un gran peso en la edificación de nuestra autoestima. Es por ello que insisto tanto en intentar no poner etiquetas a nuestras criaturas y enseñarles a respetar las diferencias de altura, estatura, color, piel, tamaño … Una mala construcción de la autoestima en esta etapa deriva en problemas a largo plazo, como la falta de confianza en uno mismo,pobres habilidades sociales, aislamiento, depresión, …

Por otro lado, en la adolescencia – momento vital de grandes cambios – la autoesma se encuentra en un momento de especial vulnerabilidad. Cualquier imperfección cutánea, por pequeña que sea, puede tener un impacto muy importante en la vida de un adolescente. Si estas imperfecciones, se encuentran en la cara como puede ser el acné pueden acarrear graves problemas si no se trata convenientemente. De modo que lo mejor es ponerse en manos de un dermatólogo experto antes de que el problema vaya a más.

Siguiendo el ciclo vital, el embarazo es otra de las etapas en las que las mujeres podemos  desarrollar algunas afecciones de la piel que generen malestar y que acaben por minar nuestra autoestima. Me refiero a las manchas en la piel, estrias, varices o cicatrices derivadas de una cesárea. Todas ellas, afecciones que pueden ser resueltas en clínicas dermatológicas especializadas.

Si bien es primordial aprender a aceptarnos tal y como somos, de forma incondicional, también es cierto que cuando enfermedades, alteracciones o afecciones de la piel son las causantes de malestar y éstas pueden ser tratadas, no hay duda de que debemos buscar el mejor profesional y ponernos en sus manos. De igual modo que lo hacemos para tratar cualquier otro órgano de nuestro cuerpo. 

Aceptarse incondicionalmente no implica dejar de cuidarse en todos los sentidos, interior y externamente.

Sara Tarrés

Soy Sara Tarrés, licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona, con Máster en dificultades del aprendizaje (ISEP) y Postgrado en Psicopatología infantojuvenil (ISEP).He trabajado como asesora y orientadora de padres y maestros en diferentes escuelas concertadas de Barcelona y como reeducadora de niños que presentaban diferentes dificultades en su aprendizaje.Actualmente dirijo Mamá Psicóloga Infantil desde donde oriento a padres en temas de crianza, desarrollo y educación. Esto me permite compaginar mi faceta de madre a tiempo completo sin dejar de lado mi actividad profesional.