Se ha vuelto muy popular que entre los más pequeños del hogar se adopten algunas conductas inapropiadas que perjudican su desarrollo integral como ser humano. En la época actual, uno de los principales problemas en casi todos los espacios donde están estos pequeños son las conductas disruptivas en los niños.

Es importante que la población actual se encuentre orientada sobre este tipo de terminologías y conceptos referentes a esta problemática. Siendo así prácticamente indispensable que todos los adultos sepan las claves para poder manejar este tipo de situaciones indeseadas. La finalidad sería que no vuelvan a repetirse otra vez más.

conductas disruptivas
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¿Es importante conocer el origen de las conductas disruptivas en los niños?

Fundamentalmente, se debe tener bien claro lo que es el término disruptivo, el cual significa que en una persona determinada se suscita un cambio brusco. En el caso de los niños, cada vez que estos adoptan este tipo de conductas casi siempre van de la mano con hechos realmente negativos.

Las conductas disruptivas en los niños engloban una serie de actitudes que son inadecuadas en muchas situaciones. Adoptan una posición negativa frente a los deberes asignados, o inclusive hasta sus mismos compañeros o familiares que están en su entorno.

Todo este tipo de conductas disruptivas son un desbalance en lo que vendría siendo el desarrollo de la evolución del pequeño. Esta situación impide en gran medida que él pueda desenvolverse correctamente y mantener todo tipo de relaciones sociales saludables con todas las personas de su alrededor.

Es importante saber que así como esto se presenta, puede tener un origen desencadenante, el cual es clave para que no se suscite el problema. Sentimientos relacionados con la frustración, la baja autoestima, y hasta la falta de normativas en el hogar pueden hacer que el niño padezca este problema.

Claves y pautas para poder combatir las conductas indeseadas en los niños

Es muy importante que como pauta principal mantengas siempre el autocontrol tú si eres el adulto que presencia la situación. Y si no, el adulto que lo hace debe ser el que manifieste el control total en el momento.

Esto se hace con la finalidad de que el niño no sienta que tiene el poder de manipulación sobre la persona en cuestión. De igual forma, se debe hacer para no caer en provocaciones y discusiones que a veces pueden pasarse de tono con el niño. 

Es fundamental que nunca pierdas la calma, ni subas el tono de voz con el que te diriges al niño. Tratar las conductas disruptivas en los niños dependerá de mantener y no perder la suavidad en tu voz y hacerlo a una distancia no muy cercana a él. Tampoco emplees técnicas como las de retener o agarrar fuertemente.

Si haces eso, estarás fomentando que el niño tome la misma actitud y si siente necesario hacerlo, él también te gritará para defenderse. Es posible ser contundente sin necesariamente sonar con un tono agresivo, y eso mismo hará que el pequeño perciba seguridad en el adulto.

También, es ideal que en la zona donde se encuentre sucediendo dicha situación, se pauten reglas y normativas que todos deban cumplir. Al quedar bien establecidas, y al niño observar que todos cumplen las mismas normas sin preferencia alguna, él podrá adaptarse mejor al sistema.

Acude con siempre con profesionales

Siempre es importante la orientación psicológica de parte de profesionales en el área, ya que ellos son los que sabrán cómo debe manejarse la situación.  Fomentar la convivencia sana y amigable entre todos los miembros de la familia y amigos del pequeño hará excelente a estos acontecimientos.

Por eso en Orientación psicológica defienden el hecho de que si el niño se mantiene en una zona donde sienta seguridad, amor y mucha comprensión, no tomará este tipo de actitudes. Y de la mano de un buen consejero y con todo el cariño y paciencia de sus padres, podrá salir victorioso; este apoyo logrará que las conductas disruptivas en los niños desaparezcan de forma tranquila.

Sara Tarrés

Soy Sara Tarrés, licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona, con Máster en dificultades del aprendizaje (ISEP) y Postgrado en Psicopatología infantojuvenil (ISEP).He trabajado como asesora y orientadora de padres y maestros en diferentes escuelas concertadas de Barcelona y como reeducadora de niños que presentaban diferentes dificultades en su aprendizaje.Actualmente dirijo Mamá Psicóloga Infantil desde donde oriento a padres en temas de crianza, desarrollo y educación. Esto me permite compaginar mi faceta de madre a tiempo completo sin dejar de lado mi actividad profesional.