Cómo educar en positivo.

Educar en positivo y desde el buen trato significa educar a nuestros hijos sin tener que recurrir a gritos, castigos, azotes, cachetes o amenazas que sabemos que les acaban causando dolor, tristeza, miedo, soledad, culpabilidad y baja autoestima, tal y como explico también en mi artículo «Gritos y bofetones, razones para evitar su uso«. Además está demostrado que son ineficaces en la educación ya que no enseñan la conducta adecuada sino a resolver los conflictos a través de la violencia verbal, física o mediante la coacción de las amenazas o chantajes.

Sé, como madre que soy que educar en positivo no siempre es fácil, porque exige de nosotros grandes dosis de paciencia, dedicación y esfuerzo, ingredientes que en ocasiones escasean, pero el resultado final compensa con creces todo el trabajo invertido.

comprender  a nuestros hijos

 

¿Quién te quiere a ti? Es una guía para padres y madres para promover la parentalidad positiva y el buen tratoMi mamá psicóloga infantil quiere recormendaros esta guía sobre la promoción de la educación en positivo y el buen trato, realizada por la ONG Save the Children con el apoyo del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. En esta guía podemos encontrar pautas y herramientas que nos pueden ayudar en nuestra tarea más importante y apasionante, la de educar a nuestros hijos. 

Esta guía nos recuerda que los niños deben crecer en un entorno familiar que les proporcione seguridad, amor y comprensión, ya que esta es la mejor manera de asegurarles su desarrollo físico, emocional y social normal y pleno .

 

La paternidad positiva se basa en tres condiciones : conocer, proteger y dialogar:

  • Conocer y entender a los niños y las niñas : cómo se sienten, piensan y reaccionan según su etapa de desarrollo.
  • Ofrecer seguridad y estabilidad : los niños y niñas deben confiar en sus padres y madres, sentirse protegidos y guiados.
  • Optar por la resolución de los problemas de manera positiva : sin recurrir a castigos físicos y humillantes.

Es cierto que en muchas ocasiones, los adultos vemos comportamientos en los niños que no entendemos y podemos vernos desbordados por no saber actuar correctamente, por eso es tan importante intentar entender y conocer las características principales de cada etapa del desarrollo de nuestros hijos. Solo de este modo seremos capaces de poder atender sus necesidades y responder ante ellas de un modo adecuado. La mejor forma de poder ayudar a nuestros pequeños es interesarnos por cómo son, qué necesitan y por qué se comportan del modo que lo hacen. Sus necesidades van cambiando conforme ellos avanzan física, cognitiva, emocional y socialmente por lo que debemos ser capaces de ir adaptándonos a dichos cambios

Es importante tener presente que cada niño es único y diferente a los demás y tiene su propio proceso evolutivo y desarrollo (algunos empiezan a hablar antes que otros o pueden empezar a caminar sin haber gateado antes, por ejemplo). Las características que se exponen en la guía responden a patrones generales de desarrollo evolutivo que pueden aparecer antes o después, dentro de unos márgenes temporales determinados.

Por otro lado debemos estar atentos a retrasos –que podrían estar indicando algún tipo de déficit sensorial o físico que provoque problemas madurativos– con el fin de consultar con especialistas lo antes posible.

Educar en positivo es posible y con esta guía tienes la forma de conseguirlo. Enlace a la guía http://www.savethechildren.es/docs/Ficheros/523/SC_PARENTALIDAD_Guia_QUIEN_TE_QUIERE_A_TI_vOK.pdf

Foto cortesía de www.freedigitalphotos.net

 

Sara Tarrés

Soy Sara Tarrés, licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona, con Máster en dificultades del aprendizaje (ISEP) y Postgrado en Psicopatología infantojuvenil (ISEP). He trabajado como asesora y orientadora de padres y maestros en diferentes escuelas concertadas de Barcelona y como reeducadora de niños que presentaban diferentes dificultades en su aprendizaje. Actualmente dirijo Mamá Psicóloga Infantil desde donde oriento a padres en temas de crianza, desarrollo y educación. Esto me permite compaginar mi faceta de madre a tiempo completo sin dejar de lado mi actividad profesional.