¡Castigado sin patio! Castigar sin recreo ¿Es la solución?

¡Sin patio, castigado! Creo que a ninguno de nosotros nos resulta nada raro escuchar que el maestro  o la maestra de nuestro hijo ha castigado a algún alumno sin patio por no haber obedecido, molestar, pegar, empujar, insultar o por algún otro motivo. Quizás nosotros mismos fuimos uno de ellos en nuestra infancia, probablemente lo vivimos en primera persona y seguro que no nos gustó nada.

niños en el cole

Hoy en día se sigue castigando a los niños privándoles del recreo, privándoles del único momento de la jornada escolar que tienen para desahogarse y liberar tensiones.

Dejar a un niño de 4, 10 o 12 años sin permitirle que salga al patio, que corra, brinque, grite y juegue es una medida disciplinaria que, como muchos otros tipos de castigo, puede tener un efecto inmediato pero muy poco a largo plazo. No digo que no se deban poner límites y aplicar consecuencias, solo me planteo la eficacia del castigo sin patio como medida correctora y eficaz.

El rendimiento escolar de los niños que son castigados sin patio decae, por no poder liberar de modo natural el estrés, la ansiedad y el cansancio que acumulan a lo largo de las muchas horas que pasan dentro del aula.

Cierto que los maestros argumentan que dejan sin patio a algunos niños porqué el recreo les gusta mucho, obvio, y aplicar este castigo tiene efecto, sí, inmediato pero nada más.   No digo que no se deban corregir las conductas disruptivas que algunos niños tienen en clase.

Lo que digo es que se deben aplicar otro tipo de medidas que ayuden a nuestros hijos, los alumnos, a entender qué es lo que pueden y lo que no hacer en el aula y, en definitiva, en la vida. Evidentemente que educar a los niños es obligación de los padres y por tanto somos nosotros los primeros que debemos inculcarles la importancia de portarse bien, obedecer, seguir las normas, no molestar, respetar a los demás, …   

Castigar sin patio, castigo por excelencia en muchas escuelas todavía hoy en día, es señal de que algo no acabamos de hacer bien, ni unos ni otros. Ni padres ni maestros. Privar o quitar algo que gusta como castigo es la solución más fácil y la que sale sin pensar, pero no enseña la conducta alternativa ni el porqué lo que han hecho es incorrecto. Sencillamente genera más malestar y frustración, por tanto una medida contraproducente, ya que impide a los niños moverse y desahogarse, algo que necesitan y mucho a estas edades y más aún tras la inmovilidad obligada de las clases. Inmovilidad que en gran parte de los casos es la causa del mal comportamiento.  

¿Cuál es la opción? Pensar en estrategias a más largo plazo. Si nos tomáramos más tiempo en pensar qué es lo que produce el mal comportamiento del alumno en concreto que tiene conductas disruptivas en el aula y que impiden el normal funcionamiento de la clase quizás y probablemente podríamos obtener mejores resultados a largo plazo.    Me refiero a que ya desde el primer día en el que un niño y su familia entran en el circuito escolar se tome realmente en serio desde la escuela el hecho de :

  • educar en valores positivos, 
  • en tener más en cuenta la educación emocional, 
  • fomentar más la buena convivencia dentro del aula,
  • la importancia de respetar las diferencias, 
  • promover e impulsar la empatía, el ponerse en el lugar del otro,
  • motivar más las conductas positivas,
  • mantener más diálogo con los alumnos y las familias, 
  • aplicar consecuencias naturales a las conductas negativas,

Todo cuanto haga falta antes de dejar a ningún niño sin patio y sin la posibilidad de exteriorizar sus impulsos naturales de movimiento, recordemos que son niños y que lo que necesitan es moverse para desahogarse.

Sara Tarrés

Soy Sara Tarrés, licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona, con Máster en dificultades del aprendizaje (ISEP) y Postgrado en Psicopatología infantojuvenil (ISEP). He trabajado como asesora y orientadora de padres y maestros en diferentes escuelas concertadas de Barcelona y como reeducadora de niños que presentaban diferentes dificultades en su aprendizaje. Actualmente dirijo Mamá Psicóloga Infantil desde donde oriento a padres en temas de crianza, desarrollo y educación. Esto me permite compaginar mi faceta de madre a tiempo completo sin dejar de lado mi actividad profesional.

Esta entrada tiene 5 comentarios

  1. Anonymous

    Cómo que no hay modo, y los derechos de los niños qué?

    Recomiendo este artículo en donde se refieren al artículo 31 de la Convención Internacional de los Derechos del Niño también está relacionado a la necesidad de tiempo de esparcimiento. La sanción que priva a los niños de este derecho al esparcimiento se concibe como una restricción a ese derecho. (20 nov 1989)

  2. Anonymous

    Sí claro. Pero a ver qué haces cuando tienes 30. Trabajas a largo plazo claro. Pero en el corto tienes que que conseguir que no pase nada.
    Los niños y las niñas deben aprender que los actos tienen consecuencias, la vida es así después. Está muy bien querer que se desarrollen de otra manera pero entonces empezad a luchar por las ratios para que podamos hacerlo. Que no es tan fácil como pensáis.
    Y ya de paso filtrad lo que os cuentan vuestros hijos e hijas, darles siempre la razón no les ayuda.
    Y si podéis me contáis cómo lo hacéis en casa. Porque no me creo que si se pegan o se cuelgan de las cortinas no les dejéis un rato sin jugar.
    El largo plazo es imprescindible, pero el corto también. Si no los niños y las niñas se dañan y se pueden poner en peligro.
    No tenéis una varita mágica. Nosotras tampoco.
    Fdo: una monitora de comedor

  3. Anonymous

    A mi me dejan sin recreo :/ Ya ni quiero ir al colegio 🙁

  4. Anonymous

    me parece correcto lo que decis.ya que mis hijos cuando se portan mal ono rinden en clase les castigan una semana sin patio y ello les lleva a pensar que en esa semana si se portan bien no les va a aportar nada.y no hay manera de decirles a los maestros que ese modo no esta bien

  5. Alejandra Isabella

    Muy buenas, he encontrado tu blog por casualidad y me he enganchado ( y eso que todavia no tengo hijos 🙂 ) Me gustaria preguntarte una cosa que no viene mucho al caso pero creo que me puedes ayudar. Queria estudiar psicologia para ser justamente psicologa infantil, pero la nota esta altisima y mi ciudad y dificilmente entraré, entonces te pregunto, si hago pedagogia, puedo ejercer como psicologa infantil o hacer un curso/master despues de terminar pedagogia para ser psicologa infantil?
    Tengo esa duda porque no me gustaria ser docente sino estudiar la mente y el comportamiento de los niños.
    Gracias por tu atencion!
    Animo con tu blog
    Saludos

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