Este artículo fue escrito en una etapa anterior del blog y ha sido revisado desde la mirada actual.
Hoy sabemos que las necesidades de sueño varían mucho de un niño a otro y que la siesta no puede entenderse como una obligación universal, sino como una respuesta a la maduración neurológica y al ritmo individual.
Mantengo este contenido actualizado porque ayuda a comprender cómo la falta de descanso impacta en el comportamiento y el bienestar emocional infantil, especialmente en los primeros años.
La siesta infantil sigue generando dudas entre madres y padres, especialmente cuando las rutinas escolares dificultan el descanso al mediodía. En este artículo explico por qué la siesta puede seguir siendo necesaria en muchos niños, cómo influye la falta de sueño en su comportamiento y qué señales nos indican que necesitan más descanso.
La importancia de la siesta infantil: ¿Es realmente necesaria?
La siesta es necesaria. Así se titula el artículo de la revista Ser Padres que he estado leyendo esta tarde. ¡Cuánta razón tiene! En los colegios, esta saludable costumbre suele pasar desapercibida. Incluso muchos padres piensan que solo los bebés deben hacerla y que a partir de los 3 años ya no es necesaria. Pero… ¿realmente es así?
¿Hasta cuándo es necesaria la siesta infantil?
Según el artículo, la siesta es importante hasta los 5 años. Dormir una siesta ayuda a los niños a crecer mejor, a recuperar la energía perdida durante la primera mitad del día y a estar de mejor humor. Este descanso es fundamental para su desarrollo físico y emocional. Si bien es cierto que cada niño es diferente, este tiempo de reposo sigue siendo necesario en muchas situaciones. ¡No lo subestimemos!
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La realidad en el día a día: ¿Qué pasa cuando no hay tiempo para la siesta? Desde que mi hijo comenzó P3, no tiene tiempo para su siesta al mediodía. Sale del colegio a las 13:00 y llegamos a casa solo 10 minutos más tarde. Después de comer, apenas queda media hora para descansar, y en la mayoría de los días, no logra dormir. Sé que muchos padres y madres están en la misma situación con sus hijos de la misma edad.
Pero, ¿sabemos realmente qué sucede cuando nuestros pequeños no duermen su tan beneficiosa siesta del mediodía? Como padres, nos enfrentamos a su malhumor y, en muchos casos, a rabietas debido a la falta de descanso. Hoy mismo, cuando recogí a mi hijo, se enfadó porque quería un bocadillo en lugar de las galletas que llevaba. ¡Y esto es solo un ejemplo!
En niños pequeños, esta falta de descanso puede intensificar comportamientos como la testarudez, sobre todo en las edades de 2 a 4 años. Te recomiendo leer más sobre este tema en el artículo La testarudez del niño de 2 a 4 años.
Efectos de la falta de siesta en los niños
Cuando los niños no duermen la siesta, se vuelven más irritables, inquietos, y cualquier cosa les molesta. Como padres, nos vemos obligados a estar más atentos a su comportamiento, lidiando con rabietas y frustraciones.
Si tu hijo es especialmente inquieto o impulsivo, esta falta de descanso puede agravar su comportamiento, como explico en El niño de 2 años: inquieto, impulsivo y….
La falta de sueño puede llevar a situaciones límite, donde el malestar afecta al ambiente familiar. Es importante recordar que no se trata solo de mal humor; la falta de sueño tiene consecuencias importantes en el desarrollo cognitivo y emocional de los niños. Uno de los grandes retos a los que se enfrentan es la intolerancia a la frustración.
Puedes aprender más sobre este tema en Intolerancia a la frustración: ¿Qué es?.
Repercusiones a nivel escolar y conductual por falta de sueño
La falta de descanso, especialmente en edad escolar, puede provocar varios problemas tanto a corto como a largo plazo:
- Irritabilidad.
- Inquietud.
- Baja tolerancia a la frustración.
- Déficit de atención.
- Bajo rendimiento escolar.
- Falta de autocontrol.
Es importante que como padres seamos conscientes de la importancia de una buena rutina de descanso, incluyendo la siesta cuando es posible, para asegurar el bienestar emocional y físico de nuestros hijos.
Si te preocupa cómo puede afectar la falta de sueño al rendimiento escolar, te sugiero leer este artículo: 5 pautas para conseguir un rendimiento escolar pleno
Conclusión
La siesta puede seguir siendo una necesidad real para muchos niños, incluso cuando las rutinas escolares no siempre la facilitan. No todos los niños necesitan dormir a la misma hora ni durante el mismo tiempo, pero sí necesitan descansar lo suficiente para regular su comportamiento y sus emociones.
Más allá de si hay o no siesta, es fundamental observar cómo afecta la falta de sueño al día a día del niño: su humor, su tolerancia a la frustración, su capacidad de atención y su bienestar general. Acompañar el descanso infantil implica respetar los ritmos individuales y entender que dormir no es un lujo, sino una necesidad básica para crecer y desarrollarse de forma saludable.
Fuente: Ser Padres
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3 respuestas
hola, mi hija tiene cinco anos pero no va al kinder hasta este ano que empezara , la ninera le tiene un horario de siesta pero resulta que la obliga esto es correcto ? que debo de hacer en este caso, por que mi hija los dias que esta conmigo no le hace falta la siesta.
mary, gracias
Es cierto, muchos niños, llegada una detminada edad ya no quieren hacer siesta (porqué prefieren jugar o estar con los mayores). No se trata de que les obliguemos a dormir, sinó de poder dejar que lo haga si su organismo se lo pida. Lo malo son los horarios escolares y lo poco que respetan este criterio. Se olvidan que los niños que duermen bien su siesta, crecen mejor y están más felices!
gracias por tu comentario.
Sara Tarrés
Qué razón tienen tus palabras ! , mi hijo siempre había hecho siesta y hará un par de meses que ya no quiere hacerla , al cumplir los 4 años ha habido un cambio en esto , al no dormir SÍ que se le nota más decaído , por ejemplo al salir del cole habla poco y se le ve desmotivado …