Mi hijo mayor siente celos de su hermano, es inegable. Aún y así sé que le quiere y lo adora, piensa en él en todo momento y juegan todo el tiempo que pueden juntos. No obstante también es inegable que se siente celoso y lo expresa mediante un estado de malhumor, de lloros sin sentido, de rabietas que afortunadamente cada día van a menos y chinchando a su hermano siempre que tiene la oportunidad, quiere todo lo que el pequeño tiene y llama la atención del peor modo. ¿Qué hago con los celos de mi hijo? Sí, yo también me realizo este tipo de preguntas.
- Ser más pacientes y tolerantes con él.
- Destacar sus virtudes, ver todo lo positivo que tiene, es y hace.
- Ignorar ciertos comportamientos negativos.
- Rebajar el nivel de exigencia, solo es un niño pequeño.
- No intervenir en todas las pequeñas rencillas, peleas o roces que inevitablemente se producen en la convivencia entre hermanos.
- Reñirle menos, no es necesario estar siempre encima de él, esto provocará más fustración y sumará malestar.
- Abrazarle, demostrarle que seguimos estando a su lado, que le queremos y que no perderá nuestro amor. Somos sus padres, siempre estaremos a su lado y le ayudaremos.
- No hablar de él ni de su comportamiento delante de otras personas, aunque sea un niño y parezca distraído en otras cosas, él o ella entiende todo lo que decimos y se siente mal cuando le «criticamos».
- No compararle con otros niños o con su hermano, aunque pueda parecer inevitable sabemos que las comparaciones son odiosas y producen un dolor añadido que no lleva a nada. Cada persona es como es y a pesar que tengamos mucho por aprender cada uno somos quienes somos con nuestros más y nuestros menos.
- Procurar que cada niño tenga tiempo con mamá y papá a solas, que tengan sus própias cosas, sus gustos y amigos, es decir, que cada cual tengasu própia vida.