Si hay algo que en los últimos tiempos se ha puesto de moda entre niños y adolescentes es ver videos de youtube en cualquier tipo de dispositivo a los que tienen acceso (televisores digitales, ordenadores, tablets o smartphones). Una nueva forma de ver contenidos audiovisuales que atrae de un modo poderoso al público infantil y que no está excepto de riesgos, como bien sabemos y venimos alertando desde diferentes ámbitos profesionales.

Y es que muchas veces, padres y madres, dejamos a nuestros hijos con estas supuestas niñeras digitales con el objetivo de poder trabajar, hacer nuestras tareas domésticas o disfrutar de un poco de tranquilidad mientras descansamos. Sin embargo, dejarlos a su aire sin saber a qué tipo de imágenes, juegos o aplicaciones tienen acceso porque ni si quiera sabemos cómo activar el control parental de youtube o de la red wifi de nuestro hogar conlleva muchos más peligros de los que nos podemos imaginar.

No obstante, la cuestión va más allá de limitar los contenidos, que también. La cuestión es que todos tomemos conciencia de la importancia de acompañar y educar a nuestros hijos para un consumo responsable de las pantallas, del tipo que sean. Porque sin duda alguna este es un asunto de gran importancia por el impacto en la salud mental de nuestros pequeños, tal y como te explico a continuación.

cómo controlar los vídeos que ven tus hijos
(c) Can Stock Photo / GeorgeJmclittle

Por qué debemos controlar los contenidos a los que tienen acceso nuestros hijos

Equivocadamente pensamos que nuestros hijos son nativos digitales porque han nacido casi con un dispositivo móvil en las manos. Una idea que no solo es errónea si no que, según los datos que arrojan los estudios, está causando graves problemas en nuestra infancia por el uso abusivo que les permitimos realizar.

Y es que cada vez hay más investigaciones que afirman que el exceso de horas que los menores pasan ante los dispositivos digitales causa:

  • cansancio,
  • fatiga visual,
  • aumento del sedentarismo y consecuentemente de la obesidad infantil y juvenil,
  • fácil acceso a contenido pornográfico a edades más cortas,
  • retrasos en la adquisición del lenguaje,
  • bajo rendimiento escolar,
  • irritabilidad.
  • aumento de conductas impulsivas y agresivas,
  • adicción a las pantallas, internet, redes sociales, videojuegos y apuestas online,
  • etc.

Este tipo de de datos explica bastante bien porqué debemos limitar el número de horas que pasan nuestros hijos ante las pantallas pero también el por qué es necesario controlar los videos y contenidos a los que tienen acceso nuestros hijos. No solo por el contenido sexual, las imágenes en las que se incita al juego, la violencia gratuita o el lenguaje soez, que también, sino porque todas esas horas en las que nuestros hijos están delante de las pantallas dejan de hacer todo aquello que por edad les toca: jugar, relacionarse, divertirse con sus pares, hacer deporte, …

¿Qué hacer? 5 tips o consejos para educar en un uso responsable de las pantallas

1. Predica con el ejemplo.

Sabemos bien que los niños aprenden más por lo que nos ven hacer que por aquello que les decimos que hagan o dejen de hacer.

Revisa el uso que haces tu misma de tus dispositivos móviles y qué tipo de contenidos ves delante de tus hijos.

Apuesta comidas y cenas libres de pantallas y llénalas de conversaciones interesándote por sus cosas, ten en cuenta que los estudios que se han realizado al respecto nos alerta que un menor que crece en una familia donde hay un televisor encendido de fondo acaba diciendo unas 200 palabras menos que otros en los que el televisor permanece apagado.

2. Establece horarios y límites de tiempo.

Los niños menores de 3 años no deberían pasar ni un solo segundo delante de las pantallas, ni siquiera jugando a ese tipo de apps que supuestamente nos venden como estimuladoras del aprendizaje. Diversos estudios están poniendo de relieve los efectos nocivos sobre el desarrollo cognitivo de los más pequeños, en casos extremos se observan retrasos importantes del lenguaje y signos similares al autismo.

Tampoco es buena idea ponerles dibujos para que coman mejor, este tipo de comportamiento impide que el menor sea consciente de lo que come, su sabor, textura y cantidad, algo que con el tiempo puede acarrear problemas más serios.

3. Activa el control parental de los dispositivos digitales.

Tal y como hemos ido explicando en este artículo es imprescindible que las familias aprendamos a activar los diferentes controles parentales de los dispositivos que usan nuestros hijos con la finalidad de protegerles, como el que te ofrece SecureKids.

4. Acompaña a tus hijos.

No les dejes solos mientras están utilizando los móviles, tablets, ordenadores o consolas de videojuegos. Intenta estar siempre presente para explicarles, cuando sea necesario, si el contenido es adecuado o no para su edad y por qué. Explica los beneficios de la red pero también los peligros, qué deben hacer y qué no y

5. Enséñales otras formas de divertirse más allá de las pantallas.

Pasa tiempo con ellos al aire libre, sal a pasear, haz excursiones cerca de casa, coged la bici o los patines. El objetivo es alejarles de las pantallas que tanto les atraen y darles la oportunidad de gozar de la naturaleza o de los paseos por los alrededores.

Juega con ellos, desempolva los juegos de mesa y pasa tiempo a su lado sin un móvil cerca.

Leed juntos o estableced horarios para la lectura donde cada uno lea su libro, cuento, revista o cómic.

Haced manualidades, papiroflexia o cocinad juntos.

En resumen, la idea es que entendamos primero nosotros como padres, y después ellos, que no deben invertir todo su tiempo de ocio consumiendo contenidos, en una actividad totalmente pasiva ya que va en detrimento de su desarrollo cognitivo, afectivo, motriz y social.

Sara Tarrés

Soy Sara Tarrés, licenciada en Psicología por la Universidad de Barcelona, con Máster en dificultades del aprendizaje (ISEP) y Postgrado en Psicopatología infantojuvenil (ISEP).He trabajado como asesora y orientadora de padres y maestros en diferentes escuelas concertadas de Barcelona y como reeducadora de niños que presentaban diferentes dificultades en su aprendizaje.Actualmente dirijo Mamá Psicóloga Infantil desde donde oriento a padres en temas de crianza, desarrollo y educación. Esto me permite compaginar mi faceta de madre a tiempo completo sin dejar de lado mi actividad profesional.