Miedo a los payasos, la coulrophobia

0
Recuerdo la primera vez que mi hijo mayor Marc fué a un espectáculo de marionetas y payasos, lo recuerdo como si fuera ayer porque tanto él como yo lo pasamos realmente mal. Él por lo asustado que se quedó, yo por verle tan desencajado por algo que en principio debía ser gracioso, divertido y entretenido. Nada más lejos de la realidad. Durante el espectáculo, Marc, que por aquel entonces tendría algo más de un año, no sabía dónde esconderse, se agarraba fuerte a mí o a su padre mientras las marionetas se apaleaban y jugaban con un payaso que acompañaba al teatrillo. Al igual que mi hijo muchos otros pequeños sienten este temor irracional hacia los payasos y personas disfrazadas.

¿Por qué algunos niños tienen miedo a los payasos?

Desde un punto de vista biológico, el miedo es una reacción adaptativa que nos protege de posibles y/o potenciales peligros, reales o imaginarios. Es una de las emociones básicas dirigida a impulsar nuestra propia supervivencia. Sin miedo no nos apartaríamos del fuego, de los animales salvajes, de los precipicios o de todo aquello que nos es desconocido.
A lo largo de su desarrollo, los niños experimentan miedos muy variados, pasajeros y de poca intensidad, propios de la edad que irán desapareciendo paulatinamente. Es decir, a medida que vamos creciendo vamos perdiendo algunos de estos temores aunque algunos nos acompañarán toda la vida.
Algunos miedos comunes en la edad preescolar son el miedo a la oscuridad, a estar solo, a los extraños, a los animales, a las personas disfrazadas y, como no, a los payasos.
La coulrofobia o el miedo irracional a los payasos es muy común entre los niños, especialmente entre los más pequeños. En otros artículos sobre los miedos infantiles he comentado que uno de los miedos más frecuentes es el miedo a las personas disfrazadas, ya que a esta edad los niños no saben distinguir aún entre fantasía y realidad. El maquillaje y la vestimenta llamativa, las pelucas de colores y la forma extraña e inusual de proceder es lo que aterroriza a muchos niños pequeños y no tan pequeños, porque no pensemos que este no es un miedo exclusivo de la infancia porque no lo es, no hay que olvidar que hay adultos que no los soportan, que no pueden ni verlos.

¿Qué hacemos si nuestro hijo siente miedo, pavor o pánico a los payasos?

Lo primero de todo evitar ridiculizarle o decirle «no seas tonto que no pasa nada», se que es algo que solemos hacer con frecuencia con la mejor de las intenciones pero lo que realmente necesita nuestro hijo es sentirse seguro y comprendido. Así que lo que debemos hacer es precisamente transmitirle esa seguridad y comprensión que tanto  necesita con el máximo respeto y cariño, asegurándole que ese miedo irá pasando poco a poco, pero sin obligarlo a aceptarlos.
Con el tiempo irá aprendiendo de que eso tan estrafalario, con el pelo de color naranja y esa enorme nariz roja, es una persona con un disfraz e incluso puede que él mismo acabe por querer disfrazarse de payaso. Por eso es importante no forzar, no obligar y respetar su miedo. Pensemos que es algo temporal, pasajero, un miedo protector que con el tiempo pasará.

Este blog utiliza cookies para mejorar tu experiencia de navegación.Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Acepto Leer más