Trastorno por déficit de atención e hiperactividad: cómo tratarlo en niños

Hoy dirigimos la mirada hacia uno de los trastornos infantiles más diagnósticados en nuestro país: el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Un trastorno de base neurológica que puede degenerar en problemas importantes, que poco tiene que ver con el niño travieso o «mal educado», y que debe ser evaluado, diagnosticado y tratado por profesionales expertos en psicología infantojuvenil y otros campos con experiencia en este tipo desorden.

En este post tratamos de dar respuesta cómo tratar este trastorno, de qué se trata realmente, qué síntomas presenta y qué hacer si creemos que nuestro hijo encaja con los rasgos que te presentamos a continuación.

Cómo saber si mi hijo tiene TDAH

Padres y profesores suelen ser los primeros en detectar el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad en sus hijos o alumnos, sin embargo debe ser un profesional de la psicología infantojuvenil experto junto a otros técnicos, tal y como te comentaba en la introducción, quienes realicen una evaluación objetiva de todos los síntomas que presenta el niño. Una vez realizada la evaluación a través diferentes cuestionarios y exploraciones médicas, pedagógicas y psicológicas se podrá efectuar el diagnostico diferencial.

Es importante explicar que a menudo llegar al diagnóstico de TDAH es complicado porque en la infancia, este trastorno desorden se solapa con otros trastornos, como por ejemplo:

  • el trastorno negativista desafiante y
  • el trastorno de conducta.

Qué es el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es, según el Manual diagnóstico y estadístico de la Asociación Americana de Psiquiatria DSM-V, un tipo de trastorno del neurodesarrollo definido por niveles problemáticos de inatención, desorganización y/o hiperactividad/impulsividad.

Síntomas del TDA-H

No es objetivo de este post hacer una lista de toda la sintomatología que puede apreciarse en los niños y niñas que presentan un trastorno por déficit de atención e hiperactividad, por lo que solo abordaremos los más característicos.Siguiendo el DSM-V, observamos niños cuya inatención y desorganización causa:

  • incapacidad para seguir tareas,
  • parece que no escuchan y
  • pierden sus cosas de manera muy frecuente.

Además, son niños con una hiperactividad/impulsividad que implica:

  • actividad excesiva,
  • movimientos nerviosos
  • incapacidad para permanecer sentado,
  • intromisión en las tareas de otras personas
  • e incapacidad para esperar excesiva para su nivel de edad o desarrollo.

De todo lo dicho clasificamos los síntomas en primarios y secundarios. De modo que los primarios serian:

  1. Inatención
  2. Hiperactividad
  3. Impulsividad

A estos tres síntomas principales les acompañan dificultades:

  • emocionales,
  • cognitivas,
  • interpersonales y
  • académicas.

Dificultades que son consideradas como síntomas secundarios del desorden. La sintomatología varía de un niño/a a otro/a, presentando cada individuo una combinación particular de dificultades y fortalezas.

Prevalencia

Años atrás, cuando yo aún era estudiante del postgrado en psicopatología infantojuvenil se estimaba que la prevalencia de este trastorno se situaba entre el 3% y el 5% de la población en edad escolar, o sea que por lo menos un niño por grado escolar podía ser diagnosticado.

Sin embargo, los últimos estudios epidemiológicos nos están ofreciendo cifras realmente alarmantes. Cifras que rondan el 20%. Un dato que como poco debería hacernos pensar qué es lo que está ocurriendo, porque a mi modo de entender o bien se está sobrediagnosticando o bien se está más al caso de este trastorno. Sea como sea incluso los estudios más prudentes sitúan la prevalencia por encima del 10%. Un porcentaje igualmente preocupante.

Qué hacer y dónde acudir

Si crees que tu hijo puede encajar en este patrón de conductas u otras que te preocupan y generan malestar, no dudes en consultar con un psicólogo infantil en Valencia o en la localidad en la que residas para que pueda ayudaros a determinar qué le ocurre exactamente y valorar el tipo de intervención necesaria.

Cómo tratar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es un cuadro psicopatológico complejo que engloba todo el desarrollo psicoemocional, cognitivo y social del niño. De tal manera que la intervención debe contemplar todas estas dimensiones, para ello es necesario:

  • Elaborar un plan de intervención individual.
  • Incluir todos los ámbitos en los que el niño presenta dificultades a nivel cognitivo, emocional, comportamental y académico.

El tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad debe ser multimodal contemplando la intervención psicológica, famacológica y escolar. Para ello es necesario también la implicación de la familia a la que se les proporcionará formación específica de cómo reconocer las conductas propias del trastorno y la manera más eficaz de manejarlas.

Intervención psicológica

La intervención psicológica de elección se basa en el uso de un programa de técnicas cognitivo conductuales como:

  • autoinstrucciones
  • autoafirmaciones
  • autoevaluaciones
  • toma de conciencia de los procesos mentales
  • refuerzo positivo
  • tiempo fuera
  • técnicas de relajación,

A lo largo de la intervención psicológica se enseña al niño a mejorar sus habilidades sociales, que por lo general tienen muy poco desarrolladas y que suelen ser la causa de muchos malos entendidos con sus compañeros de clase.

Otro de los objetivos de la tratamiento del trastorno por déficit de atención e hiperactividad se centra en aumentar la autoestima de estos niños. Autoestima que suelen encontrarse muy dañada a causa de una larga historia fracasos académicos y rechazos sociales.

Intervención farmacológica

En cuanto a la intervención farmacológica debemos decir que los fármacos en sí no eliminan el trastorno pero ayudan a reducir la sintomatología y facilitan la adaptación social y escolar del niño. No obstante, debe ser el neurólogo infantil o psiquiatra quien explique a los padres los pros y los contras de la medicación.

Intervención escolar

La intervención escolar es imprescindible para reducir el fracaso escolar al que se ven abocados estos niños por sus problemas atencionales y conductuales.

Se debe intervenir de varias formas. Por ejemplo, al ser niños con comportamientos disruptivos en el aula suelen ser expulsados con frecuencia, de manera que es necesario entrenar a los maestros a usar otro tipo de estrategias como el uso de la economía de fichas, el refuerzo positivo, la extinción …

En otro sentido, deberán llevarse a cabo intervenciones específicas para mejorar sus aprendizajes fragmentando más las tareas, dándole más tiempo para realizarlas, …

Recordemos que el objetivo del tratamiento es que el niño o niña consiga alcanzar una total autonomía comportamental, física, cognitiva y emocional.

Para concluir

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es un trastorno complejo que siempre debe ser diagnosticado por profesionales expertos.

Existen otros problemas psicológicos comunes en la infancia a los que debemos prestar atención, los niños pueden padecer diferentes problemáticas de salud mental igual que los adultos. No nos dejemos llevar por la falsa idea de que idealiza la infancia como una etapa de felicidad libre de problemas.

Te dejo con los últimos posts escritos en este apartado del blog dedicado a los trastornos infantiles por si deseas continuar leyendo

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