Se habla poco de los niños y niñas que se quedan sin cabello por causas nerviosas y del impacto que puede tener sobre su autoestima. Se habla poco de la alopecia nerviosa en la infancia y de cómo podemos ayudar a nuestros pequeños a superar este periodo de dificultad. De ahí que hoy desee tratar este tema y darle visibilidad.
Aún hoy recuerdo una buena amiga de la universidad que recuperó su melena tras muchos años luchando contra su alopecia nerviosa, años llevando peluca para ocultarla y para no sentir el peso de todas las miradas indiscretas de conocidos y desconocidos. Algo que sé bien que le dolía y le causaba gran pesar, pero que al final logró superar con la ayuda de su entorno familiar y tratamiento terapéutico.
Qué es la alopecia nerviosa infantil
La alopecia nerviosa infantil es una enfermedad que provoca que el cabello de nuestros hijos e hijas se caiga de un modo excesivo, tanto y hasta tal punto que pueden llegar perderlo todo. Afortunadamente se trata, en la mayoría de casos, de algo pasajero que con el tiempo y bajo tratamiento profesional acaba por desaparecer.
Causas de la alopecia nerviosa en la infancia
Existen diferentes problemáticas relacionadas con el estrés y la ansiedad que causan la alopecia nerviosa infantil como son la tricotilomanía, el estrés excesivo y las experiencias traumáticas. En este post solo vamos a mencionarlas sin entrar en profundidad en ninguna de ellas, lo haremos más adelante en un artículo específico donde podrás encontrar más información.
Tricotilomanía
La tricotilomanía es un tipo de trastorno obsesivo compulsivo donde los niños sienten un impulso irrefrenable por arrancarse el cabello, normalmente de la cabeza, las cejas y/o las pestañas. Esta obsesión por arrancar el cabello forma parte de un ritual que han establecido para aliviar la tensión que sienten cuando se encuentran ante situaciones que les provocan gran ansiedad.
Estrés y experiencias traumáticas:
El estrés prolongado o vivir un trama puede también causar la pérdida de cabello por zonas, lo que se conoce por alopecia areata, y acabar por que se extienda por toda la cabeza.
El incremento del cortisol (hormona que segregamos ante el estrés) puede provocar diferentes problemas de salud entre ellos la pérdida del cabella en tanto en adultos como en niños y adolescentes.
Consecuencias
Perder el cabello en su totalidad o de forma parcial puede provocar en nuestros hijos problemas de autoestima y ser, además, la causa de algunas burlas por parte de sus compañeros de clase, algo que agravará todavía más el problema de ansiedad.
Las consecuencia pues, no son solamente estéticas si no también emocionales y sociales, puesto que muchos de los niños que sufren alopecia nerviosa se repliegan sobre sí mismos y se niegan a realizar actividades que impliquen contacto con otros niños o niñas.
Qué hacer
Si observas que tu hijo o hija está perdiendo cabello de forma excesiva o lo ves que se lo arranca lo te aconsejo que no pierdas más tiempo y busques ayuda profesional experta, en este caso un psicólogo infantil.
La terapia psicológica es de gran utilidad para abordar los problemas de ansiedad que están en el origen del problema y permitirá que tu hijo o hija aprenda algunas herramientas de gestión emocional que le permitan disminuir la ansiedad.
imagen (c) Can Stock Photo / frantab
2 respuestas
Hola buenas tardes como estás linc.
Te hablo de Buenos Aires Argentina.
Mi hija tiene alopecia areata desde los 5 años y a partir de 2022 empezó con alopecia areata total, y me urge un consejo de una profesional como usted.
Besos enorme desde Argentina.
Gracias Carina por compartir algo tan importante y delicado.
Entiendo la preocupación que hay detrás de tus palabras. La alopecia areata, y especialmente cuando evoluciona a formas más extensas como la total, no es solo un tema físico. Impacta también en la autoestima, en la identidad y en cómo los niños se sienten frente a los demás.
Cuando una situación así se alarga en el tiempo, como os ocurre desde 2022, el impacto ya no es solo puntual. Pasa a formar parte del día a día, de cómo una niña se mira, se explica y se relaciona con su entorno. Y eso merece ser acompañado con calma, atendiendo también a cómo lo está viviendo ella por dentro.
Desde la psicología infantil, hay algunos puntos importantes que pueden orientarte:
– La alopecia no es culpa de tu hija ni de algo que haya hecho mal. A veces aparece en momentos de mayor sensibilidad emocional, pero no siempre hay una causa directa ni evidente.
– El acompañamiento emocional es clave. Más que “buscar una solución rápida”, lo importante es que ella pueda sentirse comprendida, segura y validada en lo que siente, especialmente cuando ya lleva tiempo conviviendo con ello.
– Evitar centrar todo en el pelo. Aunque es difícil, ayuda mucho reforzar otras partes de su identidad: lo que le gusta, lo que se le da bien, quién es más allá de su imagen.
– Observar cómo lo está viviendo ahora. Con los años, la vivencia cambia. No es lo mismo cómo lo vivía a los 5 que cómo lo puede estar viviendo ahora.
Dicho esto, en un caso como el que describes, mi recomendación profesional sería no quedarte solo con información general. Después de tanto tiempo, es especialmente importante contar con un acompañamiento más personalizado (psicológico, y también médico si no lo tenéis ya), donde puedan valorar su momento actual y cómo está integrando todo esto en su desarrollo.
Si te sirve, puedes empezar con algo sencillo en casa:
abrir espacios donde pueda hablar sin sentirse observada ni corregida. A veces no necesitan respuestas, sino un lugar donde poder ser.
Te mando un abrazo grande hasta Buenos Aires 🤍
y, si lo necesitas, aquí estoy para seguir orientándote.