Actividad lúdico-cotidiana para el desarrollo de la psicomotricidad fina: desgranar guisantes.

El día a día nos ofrece una gran cantidad de ocasiones para estimular a nuestros pequeños, solo es necesario abrir bien los ojos y sacar partido de lo que tenemos a mano para aprovechar la oportunidad. En esta ocasión veréis cómo algo tan común como puede ser desgranar unos guisantes puede convertirse un excelente ejercicio para reforzar la psicomotricidad fina, una fantástica actividad lúdico-cotidiana que podemos aprovechar como ejercicio de preescritura. Esta tarea fortalece los músculos de los dedos preparandoles para que puedan ejercer la fuerza necesaria para coger un lápiz y escribir adecuadamente. Pero esta acción no solo favorece la psicomotricidad fina, tal y como podréis comprobar, realizando este ejercicio estaremos estimulando otras áreas como la atención y la concentración, a la vez que pasamos un agradable momento juntos.


Materiales:
  • Guisantes frescos en su vaina.
  • Bandejas o contenedores.
¿En qué consiste?
Se trata de desgranar los guisantes: sacarlos de sus vainas y separar el guisante de la vaina que vamos a desechar.
Objetivos de la actividad:
  • Mejorar la psicomotricidad fina de manos y dedos.
  • Aumentar el tono muscular de las manos y dedos.
  • Ordenar y clasificar
  • Favorecer la atención y concentración.
  • Estimular el lenguaje oral.
  • Aumentar el vocabulario.
  • Ayudar con las tareas de casa.
  • Aprender los conceptos dentro/fuera, lleno/ vacio, grande/pequeño, pocos/ muchos.
  • Aprender a contar y sumar, ejercicio con niños más mayores. Contamos los guisantes que hay dentro de cada vaina o sumamos los de un lado y los del otro.
  • Diferenciar espacios: contenedor de habas con vaina (bolsa), contenedor de habas desgranadas (recipiente plástico) y contenedor de vainas vacías (otra bolsa).
  • Diferenciar lo que es comestible de lo que no lo es.
  • Experimentar con texturas.
  • Estimular los sentidos del tacto y olfato.
Para los que estéis familiarizados con la metodología Montessori, esta actividad forma parte del área de la vida práctica, con ella se pretende que los niños y niñas se habituen con las tareas de la vida cotidiana. La realización de dichas tareas les permite desarrollar habilidades psicomottices que les brindarán gran autonomía e independencia en un futuro.
Esta actividad se puede realizar desde los 18 meses en adelante. Niños de 5 a 7 años o más disfrutan igualmente si sabemos estimularles y motivarles. Os invito a todas las madres y padres a sentaros junto a vuetros hijos a realizar esta tarea, yo recuerdo cómo lo hacía con mi madre y abuela, aunque ellas desconocían todos estos benefícios lo aplicaban ya sabiamente, por desgracia la vida «moderna» nos aleja cada vez más de este tipo de actividades y nos priva de momentos tan agradables como pueden ser estos.
Foto 1 cortesía de www.photl.com