Mamá, la promotora del cambio de conducta de nuestros hijos

Descubre cómo la influencia materna puede promover un cambio positivo en el comportamiento infantil. Aprende consejos prácticos para romper el ciclo de hostilidad en la crianza diaria y fomentar una comunicación efectiva con tus hijos. ¡Conviértete en la promotora del cambio de conducta de tu hijo hoy mismo!
cambio de conducta

Mamá, tú eres la gran promotora del cambio de conducta de tu hijo

¿Alguna vez has reflexionado sobre esto?

La Influencia Materna en el Comportamiento Infantil

Tómate un momento y piénsalo. Descubrirás que puedes hacer mucho más de lo que imaginas para mejorar esa situación que te preocupa con tu hijo. Requiere paciencia y estar dispuesta a realizar cambios en ti misma, pero valdrá la pena. Entiendo lo complicado, agotador y frustrante que puede ser todo esto que te estoy diciendo. Sé perfectamente que es más fácil hablar sobre ello que llevarlo a la práctica. Créeme, yo también he estado ahí, en ese mismo lugar. Me he sentido agotada, frustrada, enfadada, derrotada; incluso en alguna ocasión pensé en rendirme y dejarlo todo.

Promoviendo un Cambio Positivo en la Conducta

Los que siguen mis publicaciones posiblemente hayan leído sobre cómo enseñar a nuestros hijos a ser resilientes, a afrontar con éxito las adversidades, los problemas, la enfermedad, los traumas, las tragedias… y hoy, como no puede ser de otro modo, hablamos de lo mucho que podemos hacer las mamás para promover el cambio de conducta de nuestros hijos, a ser nosotras mismas resilientes y promover este cambio de conducta en nuestros pequeños. Soy consciente de que muchos padres me leen, y quiero que sepan que no los dejo de lado; también los padres son grandes promotores de cambios en los niños, no me cabe ninguna duda. Pero en esta ocasión hablo de madres porque seguimos siendo, nos guste o no, las que pasamos más tiempo con ellos. Sin embargo, todo lo que digo a lo largo de estas líneas es igualmente aplicable a los padres.

Rompiendo el Ciclo de Hostilidad

Esta misma semana publiqué un artículo sobre lo poco efectivos que son los gritos para cambiar o modificar un comportamiento infantil de manera positiva. En este artículo titulado ¡Basta de gritos! Esto no funciona, reflexiono sobre lo mal que hacemos cuando gritamos a nuestros hijos. No solo por el dolor que causamos y las consecuencias sobre la autoestima de nuestros pequeños, sino también por el mal ejemplo que damos. Es evidente, y cada vez debemos tenerlo más claro, que si queremos que nuestros hijos nos «obedezcan», lo primero que debemos hacer es ser un buen ejemplo. No podemos esperar que nos respeten si nosotros no somos capaces de hacer lo mismo con ellos.

Acciones para Promover el Cambio de Conducta

Nosotras, las madres, somos las principales promotoras del cambio de conducta de nuestros hijos, para bien y para mal. Al cambiar nuestro modo de proceder con ellos, al dejar de reñirles por todo, de gritarles, de amenazarles con quitarles privilegios, impulsaremos su cambio de conducta, favoreceremos la transformación de nuestros pequeños y encontraremos formas más efectivas de comunicarnos con ellos.

Consejos Prácticos para Romper el Ciclo de Hostilidad

En la crianza diaria de nuestros hijos, es frecuente caer en un ciclo del que no sabemos cómo salir: un ciclo de reproches, de enfados, de riñas por todo, de gritos… y nosotras mismas somos las únicas que podemos romperlo. No digo que sea fácil, pero sí es posible romperlo siguiendo unas pequeñas pautas que debes recordar:

  • Intenta cambiar la dinámica que provoca tanta tensión diaria.
  • Trata de dar los mensajes de forma positiva.
  • Evita los términos absolutos como «nunca», «siempre», «jamás», ya que estas afirmaciones, conocidas como distorsiones cognitivas, dañan profundamente la autoestima de nuestros pequeños.
  • Baja el tono de voz; los gritos no funcionan. Mamá, deja de gritar por un momento y no te enfades tanto por todo, porque es posible aprender a educar sin gritar, y tú lo sabes.
  • Aprende a tomar las cosas con más humor. Es importante transmitir esta forma de ver las cosas para evitar tener un pequeño gruñón en casa. Piensa en cuánto aprenden nuestros hijos de nosotras y de nuestro modo de enfrentarnos a la vida en general.
  • Opta por la resolución de los problemas de forma positiva, evitando recurrir a los castigos físicos, gritos, amenazas o insultos.
  • Aplica el «time-out» o tiempo fuera también para ti misma. Cuando tu hijo te lleve al límite de tu paciencia, sal del lugar donde estás y respira profundamente. Esta acción te permitirá darte un tiempo antes de reaccionar violentamente. Una vez que te hayas calmado, podrás hablar sobre lo ocurrido, pero nunca lo hagas cuando alguno de ustedes (niño o padre) esté demasiado enfadado.
  • Practica la empatía; ponte en el lugar del niño e intenta entender por qué se porta de esa manera. Quizás descubras que hay alguna necesidad no cubierta, ya sea básica o no.
  • Busca momentos de relax y disfrute personal, momentos en los que mamá también existe como persona y como tal tiene derecho a decidir lo que desea hacer. Asumir una maternidad o paternidad responsable y positiva implica también cuidarse a uno mismo, buscar momentos de relax y disfrute personal que proporcionen descanso y fuerza para poder «tirar del carro» de la familia. Así que ya sabes, ¡cuídate y quiérete tú también!

Imagen: FreeImages.com

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