Para cuando en casa se repiten las mismas discusiones, has probado muchas cosas y sientes que acabáis siempre en el mismo sitio. A lo largo de unas semanas miramos juntos qué se está repitiendo entre vosotros, qué lo mantiene y dónde puedes empezar a hacer algo diferente.
Hay dificultades que no se arreglan con una pauta nueva. Los deberes que acaban en gritos cada tarde. Un adolescente con el que cualquier conversación termina en pulso. Un «no» que siempre desemboca en la misma rabieta. Cada uno hace lo que puede, y aun así la escena se repite.
Cuando miramos de cerca, casi siempre aparece una secuencia:
Cada respuesta tiene sentido por separado. Juntas, mantienen el problema. En este acompañamiento buscamos, sin culpables, el punto de la secuencia donde una pequeña diferencia puede cambiar lo que pasa después.
El acompañamiento se apoya en tres movimientos. No son pasos que haya que seguir en orden: podemos entrar por cualquiera de ellos según lo que necesite vuestra relación en cada momento.
Mirar qué le está pasando a tu hijo, qué te está pasando a ti y qué ocurre entre vosotros. Y revisar también la mirada con la que lo estás viendo.
Cambiar el lugar desde el que respondes, aunque no cambies lo que piensas. Detectar el patrón, hacer algo distinto y sostenerlo.
Volver después de una ruptura: nombrar lo que pasó, asumir la parte adulta sin hundirte en la culpa y abrir de nuevo la puerta.
En la relación con un hijo, el adulto es quien puede empezar a cambiar algo, incluso cuando el otro todavía no puede.
Si quieres ver cómo aplico este marco a escenas concretas, en el blog tienes la serie completa: Cuando la misma escena se repite: revisar, recolocarnos y reparar.
Es un proceso online de 8 a 12 semanas. El trabajo se hace sobre todo con las madres y los padres, con sesiones y materiales breves para observar lo que pasa en casa entre una y otra.
Empezamos eligiendo juntos una dificultad concreta y abordable, en la que sea realista notar cambios en pocas semanas, aunque no sea la más difícil ni la que más os molesta. Empezar por lo más difícil suele dejar sin margen.
Empezaré en enero de 2027 con muy pocas familias, para poder dedicar a cada una el tiempo que necesita. Las fechas, las condiciones y el precio los compartiré con quien esté en la lista en cuanto estén cerrados.
Trabajo con los adultos que crían: puede participar una persona o dos. La edad cambia el contenido del conflicto, pero la lógica que lo mantiene suele parecerse.
Este acompañamiento no sustituye un tratamiento psicológico cuando hay psicopatología, riesgo o necesidad de una intervención clínica específica, y tampoco es atención urgente. Antes de empezar hablaremos para comprobar que el formato encaja con lo que estáis viviendo. Si hay violencia, riesgo, un problema de salud mental que necesita tratamiento o una situación que requiere otra intervención, te lo diré con claridad y te orientaré hacia el recurso adecuado.
Soy Sara Tarrés Corominas, psicóloga infantil (COPC 15709). Llevo más de 20 años orientando a madres y padres y dirijo Mamá Psicóloga Infantil desde 2012. Soy autora de Mi hijo me cae mal y Mis emociones al descubierto.
Trabajo desde una psicología sin recetas fáciles: entender lo que pasa antes de intentar cambiarlo.
Déjame tu nombre y tu correo y te escribiré con las fechas, las condiciones y el precio en cuanto estén cerrados. Apuntarte no te compromete a nada.
En 7 lecciones breves, desmontamos las ideas más extendidas que nos complican la vida como madres y padres. Con base psicológica real. Sin idealizaciones.
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