¿Qué es el juego simbólico?

14
juego simbólico

¿Sabemos qué es o cómo juegan los niños cuando hablamos de juego simbólico?

No te pierdas
1 De 4

Seguro que como mínimo habrás oído hablar de este tipo de juego. Aunque sea mirando catálogos de juguetes por Navidad. Verás como en las siguientes líneas sabrás de lo que te hablo.

Si eres de las que ya conoces el concepto quiero ofrecerte la oportunidad de ir un poco más allá y descubrir qué características cumple. Pero también cómo puede ayudarnos a conseguir objetivos educativos o pedagógicos. Así que te invito a seguir leyendo.

Como te decía al inicio,  si hojeamos un catálogo de juguetes veremos cómo muchos de ellos hablan del juego simbólico. De juguetes que lo fomentan y lo estimulan. Porque lo son los muñecos, las cocinitas o cualquier disfraz, set de médicos, peluqueros o un largo etcétera.

Así mismo al leer cualquier manual sobre desarrollo, pedagogía o psicología infantil vuelve a aparecer este concepto. Así que todos habremos oído hablar de esta noción en alguna que otra ocasión.

Yo misma en muchos artículos hablo de él pero nunca he escrito un post definiendo exactamente qué quiere decir juego simbólico y a qué nos referimos cuando hablamos de él.

Este es el artículo que buscas si lo que quieres es saber un poco más sobre qué significa el juego simbólico y que características debe cumplir.

¿Qué es el juego simbólico?

Todos, de niños, hemos jugado a ser mamás, papás, médicos, princesas o vete tú a saber qué tipo de animal, súper héroe o personaje de ficción queríamos representar en nuestros días de tierna infancia.

Este tipo de juego, espontáneo, representando un rol diferente al nuestro en escenarios imaginarios es lo que llamamos juego simbólico no dirigido o espontáneo. Es el tipo de juego por excelencia . El que domina gran parte de la infancia de todos los niños.

Por definición llamamos juego simbólico al juego que realizan los niños utilizando su capacidad de representar mentalmente un objeto y jugar con esa idea mental. Un ejemplo claro es cuando el niño coge la escoba y lo usa como caballo para desplazarse por una imaginada pradera. Esto es juego simbólico en estado puro.

Este juego que aparece de modo espontáneo en casa, el parque o en las escuelas infantiles sin que nadie les dirija el juego. Esto es juego simbólico espontáneo, natural, sin objetivos pedagógicos ni educativos.

Lo importante es que este tipo de juego puede utilizarse mucho a nuestro favor. Normalmente lo utilizamos para trabajar diferentes conceptos tanto en casa como en las escuelas. Cuando lo utilizamos de este modo es lo que conocemos como juego simbólico dirigido. Hablaremos más adelante de él con varios ejemplos y objetivos a seguir.

¿Qué características tiene el juego simbólico?

  • El niño ha de ser capaz de operar mentalmente con símbolos o, lo que es lo mismo, de representar mentalmente un objeto, situación o personaje y jugar con esa idea en su mente.
  • Ha de ser capaz de transformar. Por ejemplo, un palo en una varita mágica o una espada. Esto implica que debe conocer también la función del objeto que imagina o de poder crear nuevas funcionalidades. La creatividad, fantasía e imaginación se expanden notablemente en esta etapa del desarrollo de nuestros hijos, entre los 2 y 7 años.
  • En el juego simbólico espontáneo no hay reglas impuestas por un adulto. Solo existe la imaginación propia del niño y de los iguales que lo acompañan. En la etapa de los 2 a los 7 años es muy fácil ver cómo un niño desarrolla por sí mismo esta capacidad de juego.
  • En caso que no desarrolle esta capacidad deberíamos observarlo atentamente y consultar con nuestro pediatra. Esto podría ser un síntoma de que algo no funciona adecuadamente.
  • En cambio, en el juego simbólico dirigido podemos buscar objetivos educativos y pedagógicos para hacer del juego un instrumento válido para conseguir algunos de los propósitos que como padres o educadores perseguimos. Como por ejemplo, favorecer el desarrollo del lenguaje o la lectoescrtitura.

Consideraciones finales sobre el juego simbólico

No entraremos en las discusiones teóricas sobre el juego simbólico. No es esta la intención del artículo. Este post solo pretende dar una definición de lo que es o no juego simbólico y a partir de qué edad podemos observarlo en nuestros hijos.

Evidentemente, al igual que ellos se desarrollan, el juego simbólico también va creciendo y transformándose. Así, cada vez es más rico en detalles, ideas, personajes y escenarios.

Los padres y educadores debemos facilitar el desempeño de este tipo de juego. Es importante poner de nuestra parte. Lo primero, es dejar que la imaginación de nuestros hijos fluya. Y lo siguiente es permitir que dispongan del material que necesitan para dejar volar su imaginación, sus deseos y sus ganas de aprender.

Puede interesarte en artículo  sesión de juego simbólico con frutas y verduras, en las que simulamos ir al mercado. En esta sesión semidirigida de juego simbólico podemos ver los objetivos que perseguimos con este juego y qué habilidades cognitivas, emocionales y lingüísticas favorece.


Si este post te ha parecido interesante te invito a compartirlo en tus redes sociales para que pueda llegar a otros papás y mamás interesados por este tema. Pero antes de irte permíteme que te deje mis últimas 10 entradas en la sección de Desarrollo Cognitivo. Quizás alguno llame tu atención y decidas quedarte un poco más conmigo. Si es así, te agradezco el tiempo y la confianza depositadas en mi.

Foto cortesía (c) Can Stock Photo

Este blog utiliza cookies para mejorar tu experiencia de navegación.Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Acepto Leer más