Mamá Psicóloga Infantil

Las diez faltas de ortografía más comunes entre niños y adolescentes

La dejadez en el lenguaje y la pérdida del hábito de escribir a mano son, según los expertos de la editorial RUBIO, los motivos de que cada vez sean más comunes las faltas de ortografía entre niños y adolescentes.

Hoy recojo esta noticia proporcionada por la Editorial Rubio en Mamá Psicóloga Infantil porque creo necesario que conozcamos cómo están escribiendo nuestros hijos e hijas, qué errores cometen al hacerlo y de qué manera podemos ayudarles a corregirlos.

¿Qué es lo que está ocurriendo? ¿Cómo están escribiendo nuestros hijos e hijas?

“Olaaa, k tal?”, “te hecho de menos” o incluso “asta luego, bss” son mensajes cada vez más comunes en las redes sociales y grupos de mensajes de nuestros hijos. ¿Qué tienen en común? Las numerosas faltas de ortografía y errores gramaticales que, por desgracia, ya abundan en la escritura de los nativos digitales. Muchos de ellos, al no estar tan familiarizados con la escritura a mano, se guían por el código oral. Es decir, que escriben tal y como suenan las palabras. Si a ello, le sumamos la inmediatez de la escritura en redes sociales y el uso del autocorrector en los dispositivos digitales, nos encontramos con niños y jóvenes con un dominio menor de las reglas ortográficas. 

Recomiendo leer : El uso de la tecnología destapa las faltas de ortografía.

Las 10 faltas de ortografía más comunes

Los expertos pedagogos de la afamada editorial de cuadernos didácticos RUBIO han recopilado las 10 faltas de ortografía más comunes entre niños y adolescentes para que podamos detectarlas y ayudar a nuestros pequeños a evitarlas y corregirlas:

  1. Confusión entre ‘a ver’ y ‘haber’. Suenan igual, pero no significan lo mismo. Mientras que ‘a ver’ es una combinación de dos palabras (una preposición y el verbo ver), ‘haber’ es un solo verbo en infinitivo. 
  2. Uso incorrecto de la ‘h’. Aunque sea muda, la letra hache puede cambiar el significado de una palabra. Por eso, es importante saber que la expresión ‘echar de menos’ no la lleva, pero en la forma verbal ‘ha ido’ sí debemos ponerla.
  3. Intercambiar las letras ‘b’ y ‘v’. Esta es otra letra que puede cambiar el significado de una palabra. Por ejemplo, mientras que el IVA es el Impuesto sobre el Valor Añadido, ‘iba‘ es el verbo ir conjugado en primera o tercera persona de singular de pretérito imperfecto en modo indicativo. 
  4. Abreviaturas incorrectas. Los motivos para acortar palabras son varios, desde ahorrar tiempo, hasta ceñirse a los caracteres permitidos en algunas apps. Las más frecuentes son usar ‘q’ en lugar de ‘que’, ‘tmb’ para sustituir a ‘también’ y ‘sq’ remplazando ‘es que’.
  5. Mal uso de la ‘g’y la ‘j’. Sobre todo cuando van delante de la ‘e’ y la ‘i’. El uso de estas consonantes genera muchas dudas, llegando a verse palabras como ‘lenguage’ en lugar de ‘lenguaje’ o ‘conserge’ en lugar de ‘conserje’. 
  6. Imperativos mal conjugados. Es muy común ver frases como ‘Por favor, entrar a clase’ o ‘cuando lleguéis, subir a mi casa’. Hay que recordar a los pequeños que estos imperativos terminan con ‘d’ y no con ‘r’, es decir, ‘entrad a clase’ y ‘subid a mi casa’.
  7. ¿Por qué, porque o porqué? Es otro de los fallos más recurrentes entre los jóvenes, que todavía puede agravarse más al abreviar la palabra a un ‘xq’. Es importante revisar el sentido de la frase para saber cuál es la forma correcta.
  8. Ignorar los signos de puntuación. Pese a que, en otros idiomas, como el inglés, solo se usa el signo de interrogación o exclamación al final de la frase, cabe recordar que en castellano debe utilizarse también al principio. Esta confusión también existe en otros signos de puntuación, como los puntos, comas, paréntesis o comillas.
  9. Tildes olvidadas. El uso de las tildes es indispensable para indicar la pronunciación de cada palabra, marcando la sílaba tónica de la misma. También se usan en algunas ocasiones para diferenciar palabras que se escriben igual. Un ejemplo serían las palabras ‘público’, ‘publico’ y ‘publicó’.
  10. Escribir nombres propios en minúscula. A pesar de ser una de las normas más básicas de la ortografía española, es muy frecuente ver los nombres propios de personas o lugares escritos en minúscula. Por eso, debemos recordar a los niños que María se escribe con mayúscula y Mediterráneo también.

Recomiendo leer: Mayúsculas Rubio, una colección para la etapa de educación infantil

Ayudarles a mejorar con los cuadernos Rubio

Estos son solo los diez errores más recurrentes de los niños y adolescentes, pero también hay muchos otros que pasan más desapercibidos. Para mitigar esta situación, los expertos de RUBIO proponen su colección Ortografía. A través de sus ejercicios los estudiantes aprenderán las normas básicas para escribir correctamente, siempre de forma lúdica y divertida. Además, estos cuadernos también están pensados para desarrollar la inteligencia lingüística y educar en valores a los pequeños. Estos cuadernos pueden encontrarse en los puntos de venta habituales de la editorial, en el e-commercede la firma y en su flagship store, situada en la ciudad de Valencia. Pero también los puedes adquirir desde aquí.

RUBIO presenta sus packs por edades, con la selección ideal para afianzar el curso

Para muchos padres y madres es complicado saber qué material necesita cada niño para reforzar los conocimientos a lo largo del curso. Para facilitar esta labor, y también para ayudar a los maestros en el acompañamiento a sus alumnos, la editorial RUBIO ha desarrollado sus “Packs por edades RUBIO”. Los asesores pedagógicos de la editorial han reunido la selección perfecta de cuadernos con las que los alumnos podrán reforzar y afianzar los conocimientos en función de la edad y el curso, teniendo en cuenta el contenido curricular establecido en cada etapa.

Sobre la Editorial Rubio

RUBIO nace hace ya más de 65 años de la mano de Ramón Rubio y es la editora de los afamados cuadernos didácticos basados en potenciar la plasticidad del cerebro, a través del desarrollo de las competencias básicas, como la escritura y el cálculo. Desde su fundación, RUBIO ha vendido más de 323 millones de ejemplares de cuadernos, que han acompañado a varias generaciones de españoles. 

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