Emociones negativas ¿Cómo ayudo a mi hijo a manejarlas? (Parte II)

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Antes de continuar leyendo, te recomiendo que leas Emociones negativas ¿Cómo ayudo a mi hijo a manejarlas? (Parte I). En este primer artículo hablamos de la ira o del enfado que todos, sin excepción, hemos sentido alguna vez. En el encontrarás algunas de las estrategias o recursos que puedes utilizar para ayudar a tu hijo a manejar sus emociones negativas. 


Como continuación del anterior artículo, te propongo seguir trabajando algunas de las estrategias que podemos poner en práctica para ayudar a nuestros hijos con sus emociones negativas.
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  • Prestar atención a las explosiones de ira, tomando nota de los antecedentes de su comportamiento agresivo. Pregúntate a ti mismo:
  • ¿Qué sucedió justo antes de la explosión?
  • ¿Cómo fue la sensación de nuestro hijo?
  • ¿Qué es lo que necesita o quiere?
  • ¿Qué puedo hacer para mejorar la situación para mi hijo?
  • Anticipar explosiones de ira y organizar las actividades para reducirlas. 
  • Ayudar a nuestros hijos a comprender que la ira es una emoción natural que cada uno tiene. Decir cosas como: «Es normal sentirse enfadado. Todo el mundo se siente enfadado a veces, pero no está bien hacerse daño a sí mismo o a los demás.»
  • Detener los comportamientos agresivos. Diga: «No puedo dejar que hagas daño los demás», o «No puedo dejar que me hieras.» A continuación, sacarle del lugar lo más suavemente posible.
  • Proporcionar un lugar tranquilo donde calmarse si está fuera de control. Es lo que llamamos time-out y aunque muchas son las personas que no lo acaban de ver adecuado, es una técnica que ayuda a calmarse.
  • Resistir nuestros propios ataques de ira cuando nuestro hijo con su comportamiento nos está desbordando.
  • Reconocer las emociones fuertes, ayudando al niño a controlarlas. Por ejemplo podemos decirle: «Debe ser difícil aceptar que has obtenido una nota tan baja después de haber trabajado tanto, lo comprendo y entiendo tu forma de sentir.»
  • Ayudar a nuestros hijos a usar un vocabulario de palabras de sentimientos. Leer libros que piden los niños a verbalizar un momento en que se sentían diferentes emociones puede ayudarnos mucho en esta tarea.
  • Utilizar palabras de sentimientos para ayudar al niño a entender las emociones de los demás. Por ejemplo, «María está sentada sola y se ve muy triste, quizás se sienta sola», o «Cuando Manuel tropezó, se veía avergonzado.»
  • Ayudarles a comprender sus propias emociones al poner sus sentimientos en palabras. Por ejemplo decir: «Me sentí rabioso, enfadado cuando les oí llamarme con ese apodo».
  • Escuchar, reflexionar y validar sin juzgar los sentimientos que el niño expresa. Después de escuchar, ayudar al niño a identificar el verdadero sentimiento que subyace a la ira, como dolor, la tristeza, la decepción, el miedo o la frustración.



  • photo credit: Marcin Kowalski via photopin cc

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