Mamá Psicóloga Infantil

Aprovechar el verano para mejorar la relación con los hijos.

Las vacaciones escolares empezaron hace un mes, más o menos. Más o menos un mes en el que los niños han estado haciendo diferentes actividades en función de los trabajos de sus padres y madres. Algunos han ido de campamentos, otros están disfrutando en casa de los abuelos y otros pocos tienen la posibilidad de estar con sus madres o padres todo el tiempo. Sea como sea, el verano nos da una excelente oportunidad para mejorar la relación con los hijos y por tanto deberíamos saber aprovechar esta oportunidad y gozar del tiempo que pasamos con ellos.

Kids socializing on the pier

Durante el verano las rutinas se aligeran, no hay tantas prisas, no hay que correr, no hay que madrugar y en caso de que aún tengamos que hacerlo lo hacemos de otro modo.  Esta época del año en la que hace más sol, más calor y hay más horas de luz nos permiten gozar de multitud de actividades al aire libre y, por tanto, de jugar durante más tiempo con nuestros hijos, ya sea en el parque, la piscina, la playa o en cualquier otro lugar donde encontremos una fuente de bienestar.

Es cierto que las vacaciones escolares representan para muchos padres auténticos quebraderos de cabeza porque la conciliación de horarios y calendarios es absolutamente demencial en este país. Muchos padres recurren a los generosos abuelos para que cuiden de los peques durante algunas semanas, otros realizan campamentos o estancias y otros, como decía tienen la suerte de poder pasar todo el periodo vacacional con su padre o madre. Sea como sea esta pausa en las actividades escolares debería permitirnos cierto relax y aprovechar esta oportunidad para mejorar la relación con nuestros hijos.

Las vacaciones de verano nos brindan una excelente oportunidad para estar más tiempo con nuestros hijos pero en ocasiones vemos más los contras que los pros:

El verano nos ofrece la posibilidad de dejar atrás o posponer obligaciones autoimpuestas, actividades poco importantes o no urgentes y dedicar más tiempo a quien más necesita de nosotros: nuestros hijos. Invertir tiempo en ellos es invertir en su futuro, en la posibilidad de acompañarles en su proceso evolutivo hacia la adultez, en enseñarles valores positivos proporcionándoles un vínculo fuerte y estable que les permita contarnos cualquier problema que les devenga en un futuro.

Cierto es que esto es un trabajo que debemos realizar durante todo el año, día a día, con paciencia, amor y constancia.  Pero si crees que por alguna razón tu relación con tus hijos se ha enfriado un poco o no es como te gustaría que fuera esta es una oportunidad excelente para mejorarla.

 

¿Cómo mejorar la relación con los hijos durante el verano?

Si tus hijos ya se van haciendo mayores es posible que creas que estas propuestas ya no te sirven pero te aseguro que muchas de ellas no tienen límite de edad y son aplicables a cualquier etapa: a todos nos gusta que nos hagan sentir únicos y especiales, que nos dediquen tiempo o tener alguien a quien contar alguna confidencia. Nuestros hijos son únicos, especiales y lo mejor que tenemos, aunque muchas veces nos alteren y contraríen.

 

 

Foto cortesía http://www.stockvault.net/

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