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La depresión en los niños. ¿Cómo saber si mi hijo está deprimido?

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Es cierto que las alteraciones emocionales en los niños son muchas veces difíciles de detectar, los niños son muy inestables emocionalmente: tan pronto están tristes como de repente dan un salto de alegría al ver algo que les entusiasma. Cierto que las características particulares de las emociones infantiles nos lo ponen muy difícil para detectar si nuestro hijo está pasando por un mal momento, y como estamos acostumbrados a esos cambios bruscos en su estado de ánimo cuando les vemos decaídos solemos pensar que ya se le pasará. No siempre es así.


En este artículo intentaremos desentrañar las claves para detectar si nuestro hijo está deprimido y cuáles pueden ser las causas de su depresión.



Hablamos en el anterior artículo “Los niños también se deprimen, reconozcámoslo. La depresión en los niños.” que:

la depresión es una alteración emocional que consiste en mantener un estado emocional negativo desde el que se contemplan las cosas y se las deforma, considerando que todo es triste, complicado y falto de interés.

La mayoría de veces los problemas infantiles se detectan cuando hay un cambio brusco en su comportamiento pero la depresión puede irse instalando poco a poco.

¿Cómo saber si mi hijo está deprimido? Síntomas para la detección de la depresión en la infancia.

Sin sacar conclusiones precipitadas podemos sospechar de que a nuestro hijo le ocurre algo cuando:

  • Tiene un humor deprimido, está triste, llora con facilidad.
  • Lo observamos falto de interés y disfrute, incluso sus juegos preferidos no le interesan.
  • Habla poco con nosotros o con cualquiera de su entorno cercano.
  • No siente ganas de ir a la escuela ni de ir a jugar al parque con sus amigos.
  • Se siente aburrido y cansado frecuentemente.
  • Come en exceso o no tiene apetito alguno.
  • Está irritable todo el tiempo.
  • Tiene rabietas con facilidad.
  • Todo le molesta, 
  • Se frustra con nada,
  • Se queja de dolores de cabeza o estómago.
  • Se comporta agresivamente.
  • Se enfada con todo.
  • Dice que no le quieren.
  • Todo le preocupa.
  • Sus notas han empeorado.
  • Está sufriendo alguna regresión, es decir, vuelve a mojar la cama, habla como un bebé, …
  • Su capacidad de concentración ha disminuido notablemente, está inquieto,..
  • No tiene confianza en sí mismo,
  • Dice que no sirve para nada, su autoestima está dañada.

Estos rasgos que pueden parecernos muy claros a los profesionales, muchas veces pasan desapercibidos. Los padres cada vez pasamos menos tiempo con nuestros hijos y el estrés y la falta de tiempo y comunicación interfiere en la detección temprana de la depresión infantil.

Padres y profesores debemos estar alerta cuando empezamos a observar alguno de estos síntomas.


¿Por qué se produce la depresión en los niños?

Al igual que en los adultos, la depresión infantil no tiene una sola causa, existen muchos factores o elementos que confluyen para que un niño caiga en una depresión. 

Intervienen factores:

  • ambientales:
  • separación de los padres, 
  • depresión en alguno de los progenitores, 
  • cambios de escuela o domicilio, 
  • nacimiento de un hermano, 
  • cambios corporales relacionados con la pubertad, 
  • enfermedad propia o de algún familiar, 
  • fracaso escolar,
  • expectativas paternas muy elevadas o carencia de ellas,
  • conflictos familiares,
  • abuso infantil,
  • … 
  • personales (forma de ser del niño, su carácter, personalidad o temperamento)
    • Las condiciones personales que se han relacionado con la aparición de la depresión son la introversión y la tendencia a tener reacciones emocionales intensas. 

    Hay que tener en cuenta que cada niño es caso distinto y su manera de ser y reaccionar antes las cosas diferirá de uno a otro. La lista de factores descrita en este artículo solo muestra alguna de las causas o desencadenantes de la depresión infantil. Es tarea nuestra, como padres conocedores de nuestros hijos, observar y comprobar dónde está la clave que explique el posible estado negativo de nuestro hijo y buscar ayuda externa en caso que la precisemos.


    En próximos artículos hablaremos sobre el tratamiento y la prevención de la depresión infantil.



    Fuente: Cómo tratar los problemas de conducta en el niño. Guía práctica para detetar y afrontar los trastornos emocionales.Guido Aguilar. Ed. Trillas. 
    Foto cortesía http://www.stockvault.net/ 

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